viernes, 19 de diciembre de 2014

MILITARES PRESOS

Estimados Amigos:

Nadie en su sano juicio, puede hoy en la República Argentina decir que el ex fiscal Julio César Strassera es funcional o próximo a los militares argentinos imputados y algunos condenados por supuestos delitos de lesa humanidad.


En el famoso Juicio a las Juntas de 1985, Strassera fue el fiscal acusador que lo condujo. Este juicio, resultado del decreto número 158/83 del gobierno de Raúl Alfonsín, según lo exigía el entonces Código de Justicia Militar, se realizó contra nueve integrantes de las Juntas Militares (incluyendo jefes de estado) que gobernaron Argentina durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional entre 1976 y 1983 que terminó con la condena de cinco de ellos, la mayor parte a cadenas de prisión perpetua. Fue el primer proceso masivo en contra comandantes militares desde los Juicios de Núremberg, el único en el mundo hecho por tribunales civiles.

El 4 de octubre de 1984 la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal (tribunal civil) tomó la decisión de desplazar al tribunal militar que estaba enjuiciando a las juntas para hacerse cargo directamente al mismo, como autorizaba la ley 23.049 aprobada en febrero de ese año. Los fiscales fueron Julio César Strassera asistido por Luis Gabriel Moreno Ocampo. El juicio se realizó entre el 22 de abril y el 14 de agosto de 1985. Se trataron 281 casos.

En el juicio Strassera realizó de viva voz la acusación pública contra los dictadores, que constituye un documento histórico y una pieza fundamental en la defensa de los derechos humanos.

El 9 de diciembre se dictó la sentencia condenando a Jorge Rafael Videla y Eduardo Massera a reclusión perpetua, a Roberto Viola a 17 años de prisión, a Armando Lambruschini a 8 años de prisión y a Orlando Ramón Agosti a 4 años de prisión. Por las características que tuvo, la condena a las juntas militares realizada por un gobierno democrático constituye un hecho sin precedentes en el mundo, que contrastó fuertemente con las transiciones negociadas que tuvieron lugar en aquellos años en Uruguay, Chile, Brasil, España, Portugal y Sudáfrica.

Después del juicio, Strassera fue representante argentino ante los organismos de derechos humanos con sede en Ginebra y con motivo de los indultos de los militares dispuestos por el presidente Menem, se retiró de la función pública y se dedicó a ejercer su actividad como abogado y a participar activamente de la actividad de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), organización de la que forma parte integrando su presidencia.

A pesar del apoyo del kirchnerismo a la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida en 2003, a fines de 2008 Strassera acusó al gobierno nacional de no querer acelerar las causas por delitos de lesa humanidad.

"Estas causas son muy complicadas. Pero el Poder Ejecutivo no las quiere tratar porque le conviene prolongarlas ya que las quieren usar como bandera de los derechos humanos, de la que se ha adueñado".

En esa ocasión también afirmó:
[...] “si las elecciones de 1983 las hubiera ganado este oficialismo, no hubiera habido ningún juicio contra los militares”.

Recientemente respaldando al jefe de gobierno Mauricio Macri al decir que “este es el curro de los Derechos Humanos”.

Según Strassera: “Los derechos humanos, a mi juicio, son aún para los violadores de los Derechos Humanos. Y resulta que un homicida violador, con 70 años de edad va a su casa, pero un militar con 90 años, con una enfermedad terminal, tiene que estar detenido en la cárcel. Me parece una barbaridad”.

El exfiscal dejó algo en claro: “Lo que pasa es que esto no es justicia, es venganza. Se acabó.
Ojo, yo no voy a defender a los que acusé. Pero realmente se está condenando a muchos sin prueba”. La gravedad de los dichos podría esperar cualquier tipo de acción, pero ¿quién se anima a hacerlo con Strassera? ¿acaso Gils Carbó? Lo complejo de la situación es quiénes son los responsables finales, y en sus declaraciones lo deja en claro: “Yo soy radical, todo el mundo lo sabe, pero aplaudo lo que dijo Macri porque dijo la verdad. Es el curro de los Derechos Humanos porque el partido hoy gobernante avalaba la ley de autoamnistía, se negó a formar parte de la CONADEP, jamás se preocuparon por los Derechos Humanos. Nunca. Jamás. Ni Néstor Kirchner ni su mujer. Y ahora vieron el negocio y ¿ahora están desesperados por los Derechos Humanos? Me parece de una hipocresía gigantesca”.

A continuación les dejamos una valiosa carta de lectores, publicada ayer por el  diario La Nación, escrita por el Dr. Alberto Solanet, quién con muchas menos palabras y mayor precisión interpreta las expresiones de Julio César Strassera.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva

por una Nueva Década en Paz t para Siempre


MILITARES PRESOS


El ex fiscal Julio César Strassera, en declaraciones a La Nacion publicadas el sábado pasado, dijo, entre otras cosas, que estima conveniente “terminar de una vez con los juicios a los militares”, que se están “cometiendo atrocidades” respecto de ellos, que “es una barbaridad” la negativa a conceder la prisión domiciliaria a militares que ya tienen 90 años y, finalmente, “que los derechos humanos son para todos, aun para los violadores de los derechos humanos”.

Efectivamente, todos aquellos estigmatizados con la marca de “lesa humanidad” no son acreedores de ninguno de los derechos y garantías que prescribe la Constitución para todos los habitantes de la Nación. Sólo a ellos, y no a quienes ellos combatieron, se les desconocen los beneficios de los indultos y las leyes de amnistía. Sólo a ellos se les desconoce el instituto de la prescripción, de la aplicación de la ley más benigna y de la cosa juzgada. Sólo a ellos se les aplican prisiones preventivas que superan con creces los límites legales, llegando a seis, ocho y más años. Sólo ellos sufren largos años de encierro sin condenas y éstas, en casi todos los casos, son dictadas de antemano, sin pruebas válidas. Hay 1800 presos políticos y 270[1] muertos en cautiverio, que, además de sus familiares, son víctimas de esta grosera discriminación, ignorados por la dirigencia política y por la sociedad en general. A todos ellos deseamos que en esta Navidad el Señor les dé la fortaleza necesaria para resistir esta tortura y que pronto en nuestra patria se restablezcan la justicia y la concordia.

Alberto Solanet
Presidente de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.



[1] Al día de la fecha, los Presos Políticos fallecidos ya suman 277, número que peligrosamente se engrosa casi diariamente.

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