lunes, 13 de mayo de 2013

LA GROTESCA FIESTA DE LOS DUEÑOS DEL PODER

La suma del poder público implica conferirle al Poder Ejecutivo, los tres poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial). Significa entonces que queda suprimida la división de poderes republicanos, el gobierno adquiere las modalidades del absolutismo político.

Expresamente nuestra constitución nacional lo prohíbe: Art. 29.- El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria.


En nuestra historia se registra que en marzo de 1835, luego de un período en el que se suceden como gobernadores de Buenos Aires Balcarce, Viamonte y Manuel Vicente Maza, tras negarse en varias oportunidades, Juan Manuel de Rosas acepta el nombramiento como gobernador de Buenos Aires otorgado por la legislatura, con la suma del poder público. Inicia así su segundo mandato, que se prolongará durante 17 años.

Así a Rosas se le otorgaron los siguientes poderes:

"Art. 1º Queda nombrado gobernador y capitán general de la Provincia por el término de cinco años, el brigadier general Don Juan Manuel de Rosas.

Art. 2° Se deposita toda la suma del poder público de la Provincia en la persona del brigadier general Don Juan Manuel de Rosas sin más restricciones que las siguientes:

Que deberá conservar, defender y proteger la Religión Católica Apostólica Romana.
Que deberá sostener y defender la causa nacional de la Federación que han proclamado todos los pueblos de la República.
El ejercicio de este poder extraordinario durará todo el tiempo que a juicio del gobierno electo fuese necesario."
Hay que señalar que la práctica de conceder las facultades extraordinarias y la suma del poder público existieron también, en las demás provincias del país.

El mandato del tirano inicialmente debía durar 5 años, pero su duración que se podía extender a su solo criterio, duró 17 años hasta que el 3 de febrero de 1852 fue derrotado por el ejército del general Justo José de Urquiza en la Batalla de Caseros. Ese mismo día Rosas renunció a la gobernación de Buenos Aires y enseguida se embarcó rumbo a su exilio en Gran Bretaña.

En democracia ningún gobernante debería aspirar a asumir la suma del poder público, la presidente es la titular del poder ejecutivo, domina las decisiones del poder legislativo gracias a la mayoría propia y la que le conceden sus aliados y ahora con la popular “democratización de la justicia” prácticamente dominará también las decisiones del poder judicial, sus integrantes dependerán del poder político. Sin querer queriendo el Congreso Nacional le ha servido en bandeja la suma del poder público, ni siquiera se lo han ofrecido… le basta a ella solo servirse del mismo, está a su entera disposición.

Esta decisión gubernamental de reformar el sistema jurídico y disponer un blanqueo de capitales –sin preguntar sobre el origen de los mismos- nos colocará el tope del ranking de países corruptos. Pensamos que la mayoría del pueblo argentino, no está conforme con esas decisiones que nos hacen perder la categoría de república y nos somete a un absolutismo político ejercido por la presidente y sus cómplices.
Esa situación solo será revertida ante una elección adversa el poder de turno, se necesita una oposición unida y capaz de impedir el sueño de Cristina eterna de la diputada Diana Conti, Carlos Zanini, Carlos Kunkel, La Cámpora, Unidos y Organizados, Vatayon Militante, La Kolina, los piqueteros D’Elía y Pérsico, Hebe Bonafini, los jueces prevaricadores, los empresarios amigos del poder, los traidores a la Patria que anidan en el Congreso Nacional y muchísimos  cómplices a los cuales es imposible de mencionar dado su gran cantidad.

Confiamos en que los líderes de la oposición comprendan la tremenda responsabilidad que les cayó sobre sus hombros, es hora de pensar en el bien común de la república y dejar de lado los intereses personales y/o partidarios. Ustedes son nuestra única opción democrática, compórtense a la altura de las circunstancias.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
Por una Nueva Década en Paz y para Siempre



Queridos amigos:

El viernes de esta semana tuve la oportunidad de asistir en la Feria del Libro a la presentación efectuada por el periodista Mariano de Vedia  de su obra: “Francisco, el Papa del Pueblo”. Más allá de las cuestiones religiosas y del rico anecdotario que refleja la humildad y sencillez del Cardenal porteño, que alcanzó la máxima jerarquía en la Iglesia Católica, el libro puede percibirse como  una alabanza al ejercicio del poder en beneficio del bien común,  en manos de  un hombre cuya vocación de servicio al prójimo  predomina como guía de su conducta.


El Papa Francisco surge así como la corporización de la imagen de lo que en nuestro ensayo sobre “logopolítica” consideramos el paradigma del dirigente, o sea, aquellos que sienten que encontrarán el sentido de su existencia en la búsqueda del bien común a través del ejercicio de su vocación. En el caso de los políticos, esa búsqueda del bien común requiere del ejercicio del poder dentro de las normas y reglas de juego consagradas  en un instrumento anterior a su mandato denominado “Constitución”, fuente del contrato por el que los distintos sectores de la sociedad reconocerán y respetarán al líder formal, que se obliga asimismo al compromiso indeclinable de respetar sus  derechos y procurar su bienestar. 

¿Qué puntos de contacto tienen estas definiciones y visiones con gobiernos como el que actualmente conduce a la Argentina, que hacen del poder un fin en sí mismo y que líderes de la oposición y limitar la posibilidad de competencia a las demás fuerzas políticas? ¿Qué lógica progresista puede justificar la entronización de la inseguridad, la mentira estadística o la corrupción concentrada? ¿Con qué excusa se puede violar una y otra vez el principio de propiedad, amedrentar a los oponentes e intentar  transformar a la justicia en un mero instrumento de la voluntad gubernamental?

No hay respuestas a estos interrogantes en la lógica de funcionamiento de una república democrática. El gobierno que actúa de esta manera  va transformando la nación en un triste páramo  en que resuenan los sones de una única fiesta, la grotesca fiesta de los dueños del poder.

El miércoles de esta semana se consumó en la Cámara de Senadores el asalto al Consejo de la Magistratura con la promulgación de la ley que obliga a elegir sus  miembros, abogados y jueces, a través de las listas de los partidos políticos y modifica las mayorías especiales requeridas para enjuiciar a los jueces. Para completar el agravio, la ley establece la limitación para presentar candidatos en esas listas a partidos o alianzas que se presenten en 18 de los 24 distritos electorales, condición que podría alcanzar solo la alianza oficialista. Semejante engendro fue aprobado apenas con un voto más del mínimo requerido y con toda la oposición y  los referentes judiciales en contra de la medida. Ahora se avecina una batalla judicial, dura, desgastante e innecesaria, para frenar esta ley por su evidente inconstitucionalidad, hecho que el gobierno utilizará para poner en cuestión a la Corte Suprema y sumarle presión en los diversos casos en que su sinrazón lleva a ese organismo a  constituirse en la última barrera ante el atropello sistemático a derechos e instituciones.

A  la opinión pública le cuesta absorber la velocidad con que el gobierno introduce en la agenda temas de tremenda gravedad y seriedad institucional. Aun no acallados los ecos por la injustificable reforma judicial, el gobierno lanzó un blanqueo de  dólares no declarados que  fue defendido por  un equipo gubernamental de cinco economistas contradictorios e inconexos. Entretanto, apareció un proyecto de ley presentado por diputados oficialistas nada menos que para expropiar el 24 por ciento de las acciones de la empresa Papel Prensa que, sumadas a las acciones que ya tiene  el Estado, le permitirían controlar el suministro de papel para diarios en la Argentina. Si todo esto abruma la mente del ciudadano medianamente informado, acaba de sumarse la posibilidad de que el Estado, como socio minoritario de la empresa Clarín, logre que la misma sea intervenida por 180 días por la Comisión Nacional  de Valores y simplemente pase a controlar a dicho grupo y sus medios de comunicación. Por muy graves que parezcan estas iniciativas, la maquinaria legislativa oficialista  del Congreso demora poco más de diez días para presentar una ley en Comisión, aprobarla  en una Cámara y a la semana siguiente repetir el procedimiento en la otra obteniendo su promulgación, apoyada en una mayoría  de diputados y senadores que en su  dramática resignación de valores pueden defender un concepto una semana y el opuesto siete días después, si así le es ordenado “desde arriba”.

La ley de blanqueo de dólares  no declarados, pomposamente llamada de “exteriorización voluntaria de moneda extranjera”, merece  un párrafo en particular. Esta propuesta de blanqueo no solo no contiene sanciones o impuestos para quien ha evadido, de modo de no desalentar a quien ha cumplido rigurosamente con las cuantiosas obligaciones que impone el Estado, sino que ni siquiera se preocupa de pedir justificación del origen de los fondos, lo que la transforma en una potencial encubridora para el lavado de capitales mal habidos. Presentada en momentos en que arrecian las acusaciones de corrupción de empresarios próximos al gobierno y de miembros del mismo gobierno, que incluyen a la señora presidente y su difunto esposo, es inevitable que este proyecto de ley genere suspicacias acerca de que sea una velada forma de permitir introducir al circuito legal fondos surgidos de operaciones delictivas. En cualquier caso, este recurso desesperado hace evidente el agotamiento de las reservas y la presión devaluatoria que han precipitado la inflación y los ingentes gastos para importar la energía que nuestro país ha dejado de producir por la aplicación de malas políticas en esa área.

La cuestión económica, que la ley de blanqueo pone nuevamente en la agenda, tiene cada día nuevas manifestaciones negativas. A pesar del congelamiento impuesto por el gobierno a los grandes supermercados, la inflación continúa creciendo a fuerte ritmo, impulsada por factores que el mismo gobierno genera como los combustibles, peajes, presión impositiva y productos que siguen el valor del dólar no oficial. Ese dólar ya superó la barrera de los diez pesos por unidad duplicando el valor sostenido por el gobierno. Si sumamos la caída en las ventas de productos de consumo masivo,  la disminución en el ritmo de crecimiento de la industria y el dramático descenso de divisas, vemos que se configura un escenario de crisis para el que las medidas del tipo del blanqueo no son solución.

Algunos rayos de luz brillan en la oscuridad institucional de la mano de periodistas y funcionarios que se juegan “patriadas”  bravas haciendo lo que debería ser habitual, es decir cumpliendo con su función. En esa línea ubicamos al periodista Jorge Lanata, que ha logrado poner en la agenda pública el tema de la corrupción presentando denuncias con testigos y documentos que no pueden ser fácilmente soslayados. También se ha destacado el fiscal Guillermo Marijuán, que incluyó al empresario Lázaro Báez entre los imputados en el expediente abierto por las acusaciones  de Lanata y elevó al juez la denuncia contra su jefa, la procuradora General Gils Carbó, por  el nombramiento indebido de fiscales. Si bien el juez desestimó esa denuncia, el fiscal apeló la medida, no sin antes tener que soportar graves amenazas contra él y su familia. Estas acciones, así como los disparos efectuados contra el edificio de Cablevisión, van marcando una escalada en el clima de intimidación que marcha de las amenazas y  la presión de la AFIP y sus allanamientos a periodistas, hasta las acciones de hecho, obviamente anónimas, pero no por ello menos preocupantes. Cuando el cumplimiento de los deberes profesionales requiere que se destaque la  heroicidad de los protagonistas significa que se están perdiendo los resguardos que el estado de derecho debería brindar rutinariamente. El funcionamiento de la república debería descansar en funcionarios idóneos, dejando la calidad de héroes para quienes tienen que defender a la patria del enemigo externo.

Dado que mencionamos el frente externo no podemos dejar de comentar que la Organización de Estados Americanos ha criticado a nuestro país por la falta de controles contra la corrupción, lo que se suma  a las duras críticas formuladas por la Organización de las Naciones Unidas contra la reforma judicial y las de la Sociedad Interamericana de Prensa ante el intento de expropiación de Papel Prensa. Evidentemente, los abusos gubernamentales no dejan de ser percibidos por los actores externos, como no escapan al conocimiento del mundo las numerosas presentaciones  de empresas internacionales  que reconocen, al presentar sus balances, que han pagado coimas para poder operar en la Argentina. El gobierno calla y se refugia en aliados como Nicolás Maduro, presidente de Venezuela seriamente cuestionado por las denuncias de fraude en su reciente elección y que, al visitar la Argentina, presidió un acto organizado por nuestro gobierno con organizaciones políticas oficialistas reunidas bajo el nombre de Unidos y Organizados.  Sería retórico preguntar qué haría el gobierno si un presidente extranjero se permitiera conducir  en la Argentina un acto político organizado por fuerzas opositoras. Clamaría que se trata de una injerencia indebida en asuntos internos, que es exactamente lo que se le ha permitido realizar al señor Maduro con la anuencia de los que se sienten dueños de la Argentina y libres de violar a su antojo valores, principios y derechos, en su propio y exclusivo beneficio.

Nos despedimos recordando que el gobierno ha emitido el decreto convocando a las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para el 11 de Agosto. Aun plagadas de trampas e inequidades  esas elecciones,  y las posteriores elecciones generales de Octubre, representan la oportunidad de comenzar a cambiar este deplorable estado de cosas y terminar con la grotesca fiesta de corrupción, leyes anticonstitucionales y políticas desastrosas, de los dueños del poder. La consigna es trabajar, trabajar y trabajar, para logar tal cantidad de votos y tan bien cuidados que ningún fraude sea suficiente para acallar la voluntad popular. ¡Compatriotas!,  ése es nuestro desafío.

Un abrazo para todos.

Juan  Carlos Neves, Presidente de Nueva Unión Ciudadana.
Twitter  @NevesJuanCarlos

NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

domingo, 12 de mayo de 2013

LOS 38 SENADORES QUE APROBARON LA REFORMA JUDICIAL


Constitución Nacional

Primera parte

Capítulo Primero: Declaraciones, derechos y garantías

Art. 29.- El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria.

FUENTE: http://www.senado.gov.ar/web/interes/constitucion/capitulo1.php


LOS 38 SENADORES QUE APROBARON LA REFORMA JUDICIAL


¿A ESTO ESTAMOS EXPUESTOS?



ANTE UN TERRORISMO SIMBÓLICO DE ESTADO


Domingo 12 de mayo de 2013 | Publicado en edición impresa
El escenario


Por Joaquín Morales Solá | LA NACION

El país está flotando sobre una crisis institucional, latente y peligrosa. La desataron funcionarios cristinistas que acorralan a los jueces y al periodismo independiente. Un conflicto entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial es inminente. El Grupo Clarín podría ser intervenido en las próximas horas y parte del paquete accionario de Papel Prensa sería confiscado en pocas semanas. Es la expresión más cabal del terrorismo simbólico de un Estado cuyas autoridades nacieron democráticas.

La Argentina cristinista ya pertenece por derecho propio a un exótico club de países latinoamericanos (Venezuela, Ecuador y Nicaragua, sobre todo), que se propuso cambiar la cultura democrática, el sistema político y las reglas del juego con votos conseguidos con otras promesas.

Cuentan las pocas voces del oficialismo que hablan que fue Cristina Kirchner, no otro funcionario, quien ordenó cada una de las cosas que sucedieron en los últimos días. Algunos escribidores suyos, pocos, son los encargados de darles luego a esas órdenes un relativo contenido legal. La Presidenta está cada vez más aislada, perseguida por la conspiración supuesta de muchos fantasmas, con poco diálogo con sus propios funcionarios, acorralada por denuncias de corrupción y sitiada por una crisis económica que sus ineptos colaboradores no pueden resolver.

Ha decidido cambiar los jueces, los únicos que hasta ahora le han puesto ciertos límites, y cerrarle la boca al periodismo independiente, que exhibe el lado oscuro del cristinismo.

Ese lado en el que la Sierra Maestra de sus jóvenes naufraga entre euros mal habidos y el blanqueo de dólares evadidos o corruptos. Resolvió sobrevivir asestándole un golpe dosificado, pero constante, al Estado de Derecho.

La confiscación de acciones de Papel Prensa propuesta por los diputados Carlos Kunkel y Diana Conti pasó, indudablemente, por la autorización presidencial. Es el final de un largo proceso en el que fracasaron todos los intentos anteriores del Gobierno para controlar la única fábrica argentina de papel para diarios, propiedad mayoritaria de los diarios LA NACION y Clarín.

Denuncias de delitos de lesa humanidad en el trámite de su compra inicial que eran meras calumnias. Ningún juez avaló esas denuncias y hasta los fiscales prokirchneristas se encontraron sin pruebas. Dos intervenciones judiciales que terminaron con los interventores enfrentados con Guillermo Moreno. Relevo de la conducción de la Comisión Nacional de Valores para ejercer una insoportable presión que también fue estéril. El propio Moreno le ofreció a LA NACION, en su momento, la compra de sus acciones para que el Estado se hiciera de la mayoría de la propiedad de la empresa papelera. Sin ningún respaldo legal, el cristinismo está a punto de controlar la producción nacional de papel para diarios y la importación de ese insumo básico del periodismo gráfico.

El Gobierno no pudo conseguir nada por vías más o menos legales para cumplir el viejo propósito de Moreno: Hay que bajarle el precio a Papel Prensa y luego hacerla nuestra, dijo poco después de la primera embestida contra la fábrica de papel, hace cuatro años. Es parecida a una frase más reciente de Kunkel: No queremos matar al diario LA NACION; lo queremos quebrado para comprarlo barato. Nadie puede negarles coherencia ni precisión en el ejercicio político de la maldad: están intentando ese proyecto con el cepo publicitario, con la confiscación de Papel Prensa y con la persecución impositiva.

En el caso del Grupo Clarín, el Gobierno aplicaría la nueva ley de reforma del mercado de capitales, que estableció que la Comisión Nacional de Valores, controlada por el kirchnerismo, podría designar por sí sola veedores en empresas que cotizan en Bolsa y, también, intervenir la administración de esas empresas (es decir, los directorios) por 180 días. Los veedores tienen la facultad de vetar las decisiones de la mayoría en nombre de la minoría de accionistas. En su reciente y circense irrupción en la asamblea de ese grupo periodístico, Moreno criticó al directorio por ineficiente, caro e improductivo. Fueron los argumentos de una posterior intervención.

Fuentes oficiales confirmaron que veedores e interventores están siendo preparados para desembarcar en Clarín. ¿Para qué lo harían? ¿Acaso sólo para meter la mano en la caja de la empresa? Improbable. Las primeras decisiones de esas eventuales intervenciones serían el desplazamiento de Jorge Lanata, cuyas investigaciones desquiciaron a la Presidenta, y el control kirchnerista de las redacciones del diario Clarín, de Canal 13, de TN y de Radio Mitre.

Cristina Kirchner no le teme ya a la segura reacción social que provocarán esas medidas ni a la casi unánime crítica internacional que recibirá. Es una persona que ha decidido ignorar los límites políticos e institucionales que objetivamente tiene. Lo haría, además, justo en el momento de mayor decadencia en las encuestas de opinión pública.

La última que recibió, de una conocida agencia de mediciones, indicó que tanto ella como Daniel Scioli cayeron verticalmente en la medición de simpatías en la provincia de Buenos Aires. Sólo Sergio Massa conservó sus buenos índices de popularidad e intención de votos, aunque Francisco de Narváez está ahora mejor que cualquier candidato de Cristina. Una derrota en la provincia de Buenos Aires hundiría definitivamente cualquier ilusión re-reeleccionista.

La enorme dosis de maldad tiene, en efecto, una innegable precisión. El Congreso acaba de sancionar la ley que establece la elección popular de los miembros del Consejo de la Magistratura. Cristina Kirchner convocó a elecciones primarias abiertas para el 11 de agosto, pero no dijo nada de los consejeros. Ella debe promulgar la ley del Congreso, pero los jueces suponen que no lo hará. Esperará la promulgación automática, que se producirá el 22 de mayo. Entre ese día y el 12 de junio, cuando vencerá el plazo para que se inscriban alianzas, quedarán sólo catorce días hábiles para que la Justicia decida sobre la constitucionalidad de esa decisión.

El caso caerá en la justicia electoral. El radicalismo prepara presentaciones simultáneas ante 65 jueces federales de todo el país para pedir la inconstitucionalidad de la ley. Otras organizaciones civiles y profesionales harán lo mismo. Es probable que el Gobierno recurra a recusaciones masivas de magistrados para estirar los tiempos.

Será decisiva la gestión que cumplirá la jueza electoral María Servini de Cubría. Su primera sentencia será esencial para abrirle paso a la segunda instancia, la Cámara Nacional Electoral, o para habilitar el per saltum por parte de la Corte Suprema de Justicia. La declaratoria de inconstitucionalidad de esa ley tiraría abajo el proyecto kirchnerista de someter a los jueces y derrotar al Poder Judicial.

La reciente designación de jueces subrogantes mostró las intenciones verdaderas del cristinismo. Hay juzgados vacantes en todo el país, pero sólo nombró suplentes en dos cámaras. En la Cámara Federal Civil y Comercial, que tenía el caso Clarín por la ley de medios, y en la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia, que deberá revisar la investigación judicial sobre el empresario kirchnerista Lázaro Báez, acusado de lavado de dinero. Uno de los designados fue abogado o colaborador estrecho del propio Báez. Defensor, socio y juez al mismo tiempo: el paraíso judicial.

Una embrionaria revolución se está produciendo, mientras tanto, contra la jefa de los fiscales, Alejandra Gils Carbó, que cuestionó al fiscal Guillermo Marijuan el mismo día en que éste había recibido dos serias amenazas contra él y su familia. Ni una sola palabra de solidaridad. Gils Carbó fue injusta; acusó a Marijuan de no investigar el caso de Hernán Arbizu, un ex empleado del banco J. P. Morgan que denunció a varias empresas, a Clarín entre ellas, de evasión.

Al día siguiente, Marijuan le envió a Gils Carbó una voluminosa carpeta con todos los requerimientos que hizo en el caso Arbizu. La investigación se frenó cuando tropezó con la habitual reticencia norteamericana para transferir información judicial. Arbizu está prófugo de la justicia de los Estados Unidos por robo de dinero a los clientes del banco.

Lo cierto es que Marijuan debía apelar un fallo que sobreseyó a Gils Carbó por nombrar fiscales que no estaban debidamente designados. Lo amenazaron para que no apelara contra su jefa ese increíble sobreseimiento del flamante juez Sebastián Casanello. Todos los fiscales de instrucción le propusieron a Marijuan firmar juntos la apelación de una decisión que beneficiaba a su propia jefa. Fue el principio de un enorme motín de fiscales que frenó a tiempo el propio Marijuan.

Golpe tras golpe. Trampas sorpresivas. Aniquilamiento mediático, legislativo o administrativo de los adversarios. ¿Qué es todo eso si no la definición de un terrorismo simbólico de Estado?

FUENTE: http://www.lanacion.com.ar/1581135-ante-un-terrorismo-simbolico-de-estado 

HERGOTT, PALIOTTI Y OBLIGADO. NO OLVIDAR ESTOS NOMBRES


Es por todos conocida la errática, dependiente e ilegítima actuación del Tribunal Oral en lo Federal Nº 5 (TOF 5). Pero cuando creíamos haber llegado a la cima de las arbitrariedades Sus Excelencias vuelven a sorprendernos con una actuación digna de sus nefastos antecedentes.


En efecto, días atrás, durante una audiencia citada a efectos de prestar declaración testimonial solicitada por la defensa de un marino imputado en la causa ESMA, el testigo propuesto y aceptado procesalmente, Capitán de Navío Ernesto Raúl Alcayaga, fue privado de cumplir con dicha carga procesal en virtud de los destemplados y airados reclamos de la querella. El sumiso tribunal hizo lugar a la estentórea solicitud y en una nueva arbitrariedad, sin fundamento -como veremos- privó a un imputado del legítimo y constitucional derecho de defensa, derecho que tanto desvela a los supuestos defensores de los derechos humanos.

Y vale la pena interiorizarnos de las características de este episodio a fin de comprender el accionar de los Jueces.


El capitán Alcayaga fue tachado como testigo en base a que la querella informó haberse presentado el 4 de abril de 2013 a las 9:35 en la causa 14216 caratulada “ESMA s/Delito de acción pública” en trámite por ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 12, a cargo del Dr. Sergio Gabriel Torres solicitando se cite a prestar declaración indagatoria a 403 (Cuatrocientos tres) ciudadanos a quienes les imputaban la comisión de los delitos de “privación ilegal de la libertad agravada, desaparición forzada de personas u homicidio agravado, todos ellos delitos de lesa humanidad que configuran el delito de genocidio perpetrado en nuestro país durante los años 1976/83”  (Textual). Obviamente, el frustrado testigo integraba la nómina.

La presentación cita con nombre y apellido los cuatrocientos tres imputados, en base a una lista informada por la Armada Nacional a requerimiento del Archivo Nacional de la Memoria, y la Dirección Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario del Ministerio de Defensa de la Nación. Y en su carácter de Querellantes en la citada causa, los ciudadanos Carlos G. Lordkipanidse y Patricia Cecilia Walsh, patrocinados por la Dra. Liliana A. Alaniz imputaron la comisión de tales delitos a TODOS LOS OFICIALES, SUBOFICIALES Y PERSONAL CIVIL que hubieran sido destinados al Servicio de Inteligencia Naval entre los años 1975 y 1983.


Basados en este disparate Sus Excelencias, los Jueces Hergott, Paliotti y Obligado, impidieron que el imputado ejerciera su legítimo derecho de defensa.

Y estamos ante un cúmulo de arbitrariedades que no fueron tenidas en cuenta ni en la instrucción ni en la actual etapa de Juicio Oral.


En principio debería declararse la nulidad de esta causa ante el hecho de que los delitos de lesa humanidad y genocidio fueron tipificados en 1998 por el Estatuto de Roma, por lo tanto no existían en el período aludido, o sea que  en la etapa de instrucción, el Juez Torres debió rechazar “in límine” la imputación por haber prescripto los delitos denunciados y no ser de aplicación dicho Estatuto. (“Artículo 11º - Competencia temporal. La Corte tendrá competencia únicamente respecto de crímenes cometidos después de la entrada en vigor del presente estatuto”. Estatuto de Roma.)

Y respecto de la arbitraria violación del derecho de defensa al impedir la declaración testimonial, parecería que Sus Excelencias no tuvieron en consideración al artículo 239 del Código Procesal Penal: “Deber de interrogar. Art. 239. - El juez interrogará a toda persona que conozca los hechos investigados, cuando su declaración pueda ser útil para descubrir la verdad”. Deber incumplido.

Y para que no queden dudas de la vergonzosa actuación de estos magistrados vale la pena aclarar que el rechazo de una testimonial por el simple hecho de que el testigo se encuentre imputado en una causa, sin analizar las circunstancias del caso, otorga a las partes una ventaja que maliciosamente pueden utilizar sin impedimento alguno. Basta con denunciar a los testigos de la contraparte por la comisión de un delito para que un testimonio no vea la luz. Puede la denuncia carecer de pruebas serias, basta con haber presentado el escrito, aunque el sello de recepción tenga aún la tinta fresca.

No importa ya si el delito existió o si fue un invento, tampoco importa la constitucional presunción de inocencia ni el resultado final de la denuncia. La consecuencia habrá sido óptima: El testigo se habrá visto impedido de declarar y quien lo hubiera propuesto verá esfumarse una prueba que, tal como previó el legislador, podría haber sido “útil para descubrir la verdad”. El principio de preclusión hará el resto.

Afortunadamente no todos los Jueces de la Nación coinciden con tal proceder.

Es lógico concluir que denunciar a TODOS los oficiales, suboficiales y personal civil que durante esos ocho años hubieran revistado en el Servicio de Inteligencia conlleva una arbitrariedad preñada de rencor y carente de legitimidad. Se los acusa en base a presunciones, por el simple hecho de haber pertenecido a una dependencia naval sin que se especifique ni se demuestre prima facie la comisión de delito alguno. No importa si se tratare del Director, de algún escribiente, del encargado del comedor o del rancho volante o del chofer. No vale la pena explayarse sobre esta absurda pretensión, menos aún sobre la vergonzosa concesión.

Pero aún en la hipótesis de que el derecho criminal se basare en tan débiles y arbitrarios parámetros, tampoco es del caso justificar la decisión de los tres Jueces. Es que del análisis de la lista de 403 imputados se comprueba, apenas con la simple lectura, que el testigo impedido de declarar revistó en dicha repartición desde el día 17 de julio hasta el 31 de diciembre del año 1975. Es decir, apenas un poco más de cinco meses.

¿Cómo pueden los querellantes imputar uno de los delitos más graves de la tipificación criminal internacional sin un mínimo soporte probatorio que justifique tal acusación?

La vergonzosa doctrina de la portación de apellido revive con esta entelequia de la portación de destino.

Muy alegremente aseguran en el escrito de presentación que “la pertenencia de las personas enumeradas anteriormente constituye prueba suficiente para considerarlos prima facie autores penalmente responsables…”. No aportan prueba alguna.

Pero más grave aún es el hecho de que en su presentación afirman que “A partir del decreto 4/2010 se procedió a desclasificar toda la información y documentación vinculada con el accionar de las Fuerzas Armadas durante la última dictadura militar”

Y en el mismo escrito aludido remarca que imputa a los 403 por los delitos de privación de libertad agravada, desaparición forzada de personas o en su caso homicidio agravado "todos ellos delitos de lesa humanidad que configuran el delito de genocidio perpetrado en nuestro país durante los años 1976/1983".

Vale repetir que en 1976/83 no existía el delito de lesa humanidad ni el genocidio y un principio basal del derecho criminal fulmina con la nulidad absoluta la aplicación retroactiva de la ley penal salvo que ésta favorezca al imputado.

Por último y basado en el axioma que explica que a confesión de parte, relevo de prueba, a las pruebas me remito.

Volvamos la vista hacia el período durante el cual, conforme la prueba de la querella, el testigo se desempeñó en la aludida repartición: desde el 17 de Julio hasta el 31 de Diciembre de 1975.

SÍ, leyó bien: 1975.

Sin embargo y tal como hemos visto, la querella imputa multitudinariamente el delito de haber sido destinado al Servicio de Inteligencia Naval durante los años 1976/1983 o como aclara en el mismo escrito "durante la última dictadura militar"

Pero el Capitán de Navío Alcayaga revistó en el Servicio de Inteligencia Naval en el segundo semestre de 1975, es decir durante el Gobierno democrático del General Perón y su sucesora María Estela Martínez.

Conclusión evidente: Durante el gobierno de facto comprendido entre los años 1976 a 1983 el citado oficial NO REVISTABA EN EL SERVICIO DE INTELIGENCIA NAVAL.

La tacha del testimonio es ilegítima y arbitraria. Pero vaya uno a hacérselo entender a estos Jueces.

Los comentarios huelgan. Los fundamentos de la decisión del Tribunal también…

Juan Manuel Otero

EL PAÍS SACUDIDO POR UNA ESCANDALOSA CORRUPCIÓN ESTATAL

(…y el sospechoso silencio del gobierno)

El robo, el vaciamiento, la rapiña y la expoliación son las características de la actual situación de nuestro sufrido y cada vez más castigado país. La corrupción ha relegado a un lejano segundo plano, a la desocupación, la inflación, la inseguridad y el resto de las inquietudes generalizadas de los argentinos.
La información que surge ahora, es tema de todos los medios por su gravedad, lo realmente insólito y singular, no solo por los montos en juego, sino porque implican en forma directa a la entonces pareja presidencial y hoy, a la actual mandataria. 

En septiembre del año 2004 escribí un artículo denominado “EL MAYOR ACTO DE CORRUPCIÓN DE LA HISTORIA DE NUESTRO PAÍS”. Se refería a  un total de 535 millones de dólares en bonos y en dinero en efectivo, que en el año 1993, Santa Cruz recibió del gobierno nacional, por concepto de regalías petroleras y que Kirchner había enviado fuera del país y depositado en un país extranjero.
Siempre se chocó con la permanente y sistemática negativa del entonces presidente en aclarar ante la ciudadanía del país el destino de la ya absolutamente incierta suma de dinero perteneciente a la provincia de Santa Cruz,  (¿U$S 600.000, 1.500.000, 2.000.00?).
   Nunca se conoció la ruta del dinero, los actores directos, el país en el cual se depositó, las comisiones cobradas, los intereses devengados y el resto de  toda la operatoria. Muchos años después se proporcionó información fragmentaria de regreso al país de unos cientos de millones de dólares, pero la falta de información total y completa sigue siendo un secreto inaccesible para los argentinos.
Obviamente ante las numerosas ollas que se destapan en la actualidad, que permiten entrever una expoliación sistemática de los fondos públicos, realizada por una red de corrupción llevada adelante por la más alta autoridad del país, el título de aquella nota era inadecuado y desproporcionado.
Si lo que difunden los medios fuera realidad, no solo estaría implicada la presidente de la Nación sino también los “capitalistas y empresarios amigos” y muchos de los funcionarios del gobierno y de su entorno más cercano.
La presidente de Brasil, Dilma Rousseff,  en su enérgico y decidido proceder, pidió la renuncia por sospechas fundadas de actos de corrupción, a su propio Jefe de Gabinete, ministros, secretarios de Estado y otros altos funcionarios, muestra lo que debe ser el camino correcto.
 Inclusive el presidente anterior y amigo de Dilma, el popular Luiz Lula Da Silva, es actualmente investigado por la Justicia por presuntos actos de corruptela.
En síntesis nadie, independientemente de su  rango, jerarquía o cargo desempeñado,  puede salvarse del largo brazo de la Justicia.  Brasil en ese aspecto es un modelo a seguir.

    Si tomamos ese parámetro de nuestro vecino y lo comparamos con la gestión de los Kirchner, vemos que hay una diferencia profunda, abismal. Los Kirchner siempre ampararon a aquellos funcionarios fuertemente sospechados de alta corrupción. Solo para citar unos pocos casos en donde por la acción oficialista la investigación no prosperó: los ya mencionados desaparecidos fondos de Santa Cruz, el caso Skanska - Enargas , la venta de YPF a Eskenazi: , la valija de Antonini Wilson, la narco aerolínea Southern Winds , el caso Rudy Ulloa Igor, el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, el  toilette dolarizado de Felisa Miceli, los fondos públicos desviados desde Sueños Compartidos, la asociación creada para la construcción de casas por las Madres de Plaza de Mayo, entre muchos otros.
   Probablemente uno de los casos más emblemáticos es el que se refiere al silencio presidencial sobre el vicepresidente. Hay tantas y numerosas sospechas e indicios sobre el dudoso y delictivo  proceder de Boudou en el conocido affaire de Ciccone Calcográfica y “nuestra” presidente… en silencio de radio total.
  Ese silencio no hace más que confirmar que el proyecto para imprimir papel moneda y ser  el dueño de la “maquinita de hacer billetes” era el propio ex presidente Kirchner, allá por el 2008, tal como lo hizo público el escritor-analista político, Jorge Asis.
En otras palabras la iniciativa de la maniobra delictiva nació del ex presidente y Cristina no podía de ninguna manera ser ajena a esa torpe operación.
 Sin una adecuada investigación judicial no se está en condiciones de afirmar que estaríamos en presencia de una asociación ilícita. Pero lo que está bien claro es que existe un tácito pacto de silencio.
Día que pasa hay más denuncias. Gobernador, vice gobernador, personas muy allegadas al matrimonio presidencial,  secretaria del ex presidente durante más de 10 años, testigos ocasionales y decenas de personas que tienen algo que decir sobre la desvergonzada corruptela de los Kirchner y sus “amigos”. Entre estos, muchísimos habitantes de la provincia de Santa Cruz.
Muchos hablan de pesadas bolsas, valijas y mochilas que llenas de dinero, viajan periódicamente a Rio Gallegos, muchas veces en aviones privados y con gran despliegue de seguridad.  Otros dicen que esos bolsos llenos de euros o dólares se pesaban para saber el monto o la cantidad de dinero y evitar así el conteo. También se habla del traslado de lingotes de oro, de bóvedas y cámaras blindadas en el mausoleo del ex presidente o en las propiedades de los Kirchner.
    Pese a ello, el gobierno mantiene un  absoluto silencio. Nadie del oficialismo salió a desmentir o refutar las graves acusaciones de la escandalosa corrupción particularmente del ex presidente y su heredera y sucesora política. Muchos se preguntan si la presidente estaba al tanto de las andanzas delictivas del ex presidente.
    
No debería haber dudas. Sabemos que el matrimonio Kirchner era una relación política económica más que un matrimonio de dos personas que se aman y quieren. El amor había quedado lejos después de las numerosas infidelidades mutuas.
    Ante este repentino y mayúsculo destape, el oficialismo ya hace bastante tiempo atrás, temeroso, abrió un paraguas protector e inició los mecanismos para preservarse y auto asegurar su impunidad. Entre estos, la ya famosa “Ley de Medios”, la ofensiva contra el Poder Judicial, la Procuradora General de la Nación, los jueces indignos, y muy recientemente el nombramiento de más jueces afines o relacionados con los presuntos delincuentes y en el día de ayer, el blanqueo de los dólares no declarados. Otra grave contradicción de Cristina, el  blanqueo de divisas legalizará el lavado y el dinero mal habido y premiará a los delincuentes y evasores.
 Hay más de cien funcionarios o ex funcionarios imputados en alguna causa por presunta corrupción u otras irregularidades en el ejercicio de sus funciones.
  En varias oportunidades la mandataria manifestó torpe y públicamente, “Que los empresarios la estaban juntando con pala” refiriéndose a las enormes ganancias de los empresarios ¿¿??.  

Me pregunto: ¿No la habrá traicionado el subconsciente, y quiso manifestar “que ellos mismos la estaban juntando con pala”?  Solamente a la luz de sus propias declaraciones juradas pareciera que así fue. El patrimonio de la presidenta Cristina Fernández se incrementó 3.500% en 9 años. Ahora sus acreencias ascenderían a más de $80.000.000.


Si toda esta información que circula por todos los medios nacionales y extranjeros se confirma, los Kirchner serían sin más, dos peligrosos delincuentes, no precisamente de guante blanco, sino torpes y groseros, que a lo largo de diez años, se están robando los fondos públicos y además degradando social e institucionalmente a la República.

10-May-13      Dr. ALFREDO RAÚL WEINSTABL
                          alfredo@weinstabl.com.ar

CON RESPECTO AL HIMNO Y OTRA ARMAS DE NUESTRA PATRIA!!!

Vicente López y Planes
El Himno Nacional Argentino es el himno oficial de Argentina. Fue escrito por Vicente López y Planes en 1812, y compuesto por Blas Parera en 1813. Originalmente fue denominado Marcha patriótica, luego Canción patriótica nacional, y posteriormente Canción patriótica, una publicación en 1847 lo llamó "Himno Nacional Argentino", nombre que ha conservado hasta la actualidad. La versión original del himno dura 20 minutos y en 1924 fue abreviado a entre 3 minutos 30 segundos y 3 minutos 53 segundos. En algunas publicaciones extranjeras aparece erróneamente bajo el nombre de ¡Oíd, mortales!, que son las primeras palabras de la canción. La forma de ejecución y el texto están establecidas en el decreto 10.302 de 1944.

Blas Parera

El 24 de mayo de 1812 se presentó en la "Casa de Comedia" de Buenos Aires la obra teatral "El 25 de Mayo" de Blas Parera, referida a la Revolución de Mayo de 1810, la cual terminaba con un himno coreado por los actores. Uno de los espectadores, el porteño Vicente López y Planes, se sintió inspirado y esa misma noche escribió la primera estrofa de un himno para reemplazar al de Morante, al que el catalán Blas Parera había puesto música.

El Triunvirato entendió que debía darle al pueblo un canto nacional de mayor importancia que el que hasta entonces se entonaba. En un oficio del 22 de julio de 1812, dirigido al Cabildo de Buenos Aires, sugería a éste que mandase a componer "la marcha de la patria", para ser ejecutada al principio de las funciones teatrales, debiendo el público escucharla de pie y descubierto, así como en las escuelas al finalizar diariamente las clases.

La Asamblea General Constituyente del Año XIII ordenó componer la letra del himno con fecha 6 de marzo de 1813 y lo aprobó como "Marcha Patriótica" el día 11 de mayo de 1813.


CON RESPECTO AL HIMNO Y OTRA ARMAS DE NUESTRA PATRIA!!!

Este año que conmemoramos el bicentenario de la Asamblea del Año XIII y transcurriendo el mes de mayo nuevo aniversario patrio, no nos podemos dar el lujo de ignorarlo o mucho menos renegar de él. Sería olvidar a aquellos hombres que derramaron su sangre para que hoy gocemos de las instituciones que rigen la república. No debemos desconocer la historia de nuestros próceres sería desconocer también la historia de nuestros símbolos; ellos se tornarían vacíos y sin sentido.


La bandera no sería más que un trapo, que podría ser alterado sin que nadie se conmueva; el escudo un emblema cuyas manos entrelazadas podría representar cualquier ideología política, aunque no sea argentina; y las estrofas del himno nacional, una forma poética que podría sustituirse por cualquier canción.


Las masas, así desorientadas, sin fe en sí mismas, porque no conocen ni su pasado ni su origen, estarían sujetas a caer en manos de hombres o regímenes “providenciales” que las conducirían, inexorablemente, a una abyecta dictadura.


El mes de nuestras gestas mayas de la patria, les hago llegar a todos mis amigos y camaradas un fraternal abrazo celeste y blanco.

Nosotros tenemos nuestro día de la independencia... pero sin Comandante en Jefe Supremo de las FFAA.


Casi sin actos castrenses los cuales eran los únicos, que daban el brillo bizarro de las armas que velaban a la patria, solo podemos sentir que tenemos en el pecho, el calor que no se apaga, porque vive en él el afán, que la querida tierra argentina resurja de sus cenizas, como un ave fénix mitológicamente criolla.

La patria no está muerta. Son la mayoría de los argentinos, de toda clase incluye a los hombres de las FFAA, que en un lamentable estado de coma, enfermo de una indolencia vergonzosa, la han llevado a esta triste situación.

Como la antipatria hecha gobierno, mantiene una casi dictatorial, despótica y antidemocrática forma de ejercer el poder, el cual bordea lo tiránico, es necesario por nuestra subsistencia como nación, un toque de clarín que el mismo pueblo debe realizar.


La historia demuestra que los cobardes, vivieron siempre a la sombra de los valientes.

Hoy 11 de mayo mes del cumpleaños de la patria, debemos comenzar a cambiar esa parte de la historia, que nos golpea hasta el hartazgo. Pues bien, no les parece que debemos empezar por independizarnos de los ladrones, corruptos, asesinos con mandato cumplido, traidores y otros varios especímenes que desde la cúspide de un poder hediondo, se disfrazan de nosotros?

Feliz cumpleaños argentina. Viva la patria!!!

Fernando Castro