domingo, 9 de octubre de 2016

ARGENTINA Y LA FÓRMULA DE COLOMBIA PARA LUCHAR CONTRA LA INSEGURIDAD Y LA VIOLENCIA

El país que lidera Juan Manuel Santos logró enormes avances en materia de inclusión, a partir del trabajo de la Agencia para la Reintegración. Cómo funciona y por qué parece una fórmula para imitar

Por Silvia Mercado
@SilMercado












Mauricio Macri escucha atentamente a Juan Manuel Santos en una conferencia de prensa

La Academia Sueca le tendría que haber dado el Premio Nobel de la Paz 2016 a la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), una organización que depende de la Presidencia y viene desarrollando lo que su director general, Joshua Mitrotti, llama "una política de Estado robusta", que se viene perfeccionando paso a paso, desde su creación original en el 2003 como Programa para la Reincorporación a la Vida Civil.

En ese momento gobernaba Andrés Pastrana, que imaginaba un plan para dos años, pero Álvaro Uribe continuó y profundizó esa política, creando la Alta Consejería para la Reintegración. En el 2011, Juan Manuel Santos creó por decreto la agencia, con personería jurídica propia y presupuesto autónomo.

Desde el 2003 ingresaron al programa 49.165 desmovilizados de la guerrilla y las organizaciones paramilitares, de los cuales 90% tenían afectaciones psicológicas severas, 75% eran analfabetos funcionales, 50% fueron reclutados cuando eran menores de edad, es decir, son víctimas. Actualmente, 22.000 de los desmovilizados que pasaron por la ACR hicieron la escuela primaria, 14.000 la secundaria, 2.800 tomaron educación superior y 500 son profesionales. El 74% trabaja normalmente.

Entrevistado por Infobae TV, Mitrotti dijo que "la cárcel nunca es una solución, además de ser más cara. En Colombia, el presupuesto de un preso es de USD6.000 al año, el de la reintegración USD1.900 al año, y tenemos probado un éxito del 76% de los desmovilizados, que con sus nuevas habilidades y competencias adquiridas se incorporan a la vida en sociedad en forma sostenible y tienen la capacidad de generar espacios de convivencia con su familia y el resto de la comunidad".

Macri en Cartagena, adonde viajó por la firma del fallido acuerdo de paz (Presidencia de la Nación)

Mitrotti vino a la Argentina a participar del seminario Diálogos Globales que organizó el secretario de Integración Federal y Cooperación Internacional, Iván Petrella, en la Casa Rosada, un encuentro que pasó casi desapercibido pero que marcó como pocos el tono de este nuevo tiempo político: "¿Es posible la convivencia después de la polarización?". Ese fue el subtítulo de la convocatoria, pero había más preguntas. ¿Cómo lograr prácticas de reconocimiento del otro y apertura hacia sus razones en sociedades polarizadas por el conflicto? ¿Cómo encontrar puntos en común cuando chocan cosmovisiones distintas? ¿Cómo reconocer la humanidad aún en el que parece no querer reconocerla?

Al abrirlo, Petrella, que es filósofo y experto en teología, dijo que el diálogo "es un desafío existencial, no técnico", porque se necesita "coraje para encarar conversaciones difíciles" y propuso "vivir nuestra democracia de una manera más ambiciosa", profundizándola. "El diálogo no sea el escape a posturas cómodas", dijo, porque se trata de "dar paso a algo nuevo, que incorpore lo distinto".

El no habló de "reconciliación", sin embargo, esa palabra se coló en los dos días de exposición de experiencias y debates, donde -entre otros- hablaron Patricia Balbuena, que se pasó 20 años promoviendo el caceo de justicia de las poblaciones más vulnerables; Charles Villa-Vicencio, director de la Comisión para la Verdad y Reconciliación que que se confortó en Sudáfrica luego del apartheid, donde asesoró directamente a Nelson Mandela y Desmond Tutu; Paulette Regan, redactora principal del informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación de Canadá, que buscó saldar las heridas con los pueblos originarios; y Najeeb Michaeel, padre dominico iraquí de gran actuación allí donde el diálogo ya no es posible, preservando manuscritos del siglo XI y XII ante la amenaza cierta de fundamentalistas del ISIS.

Al cierre, el ministro de Cultura Pablo Avelluto reconoció que no se habló de nuestra propia experiencia: "Buscamos dejar afuera ex profeso a la Argentina para que seamos oyentes y dejáramos de pensar que lo nuestro es singular, porque hay infinidad de experiencias como la nuestra".

Ram Krisham Singh Khalsa y Anibal Guevara (ambos en el centro) durante Diálogos Globales

Justamente, en el seminario estuvo presente Aníbal Guevara, hijo de un militar que está preso en Marcos Paz con prisión preventiva desde el 2006, condenado en primera instancia por cuatro desapariciones cometidas en San Rafael, donde él estaba destinado. No hay pruebas y sólo el testimonio de la mujer de un desparecido que asegura que Guevara padre, que tenía 24 años en ese momento, fue el secuestrador de su marido. El militar lo niega enfáticamente y exhibió pruebas para demostrarlo.

También estuvo el hijo de un desaparecido, Ram Krisham Singh Khalsa, sacerdote sikh argentino que le contó al hijo del militar detenido que una vez estaba con su madre en la playa y que ella reconoció al secuestrador de su padre. "Pero no tienen que hablar de esto", le exigió su mamá y él cree que en ese comentario nació su conversión religiosa, ya que se trata de un culto donde el silencio es la práctica habitual.

A ambos los presentó la periodista y escritora Norma Morandini, quien, cuando le tocó a hablar, se refirió especialmente a la experiencia de los hijos de los militares argentinos que armaron la organización Puentes para la Legalidad con el objetivo de favorecer las condiciones de igualdad democrática en la justicia y de dialogar con los hijos de desaparecidos.

Pero la dolorosa grieta entre hijos de militares e hijos de desaparecidos, ese diálogo que hoy parece imposible -aunque sin duda llegara más pronto de lo que parece-, no es la única que existe en la Argentina.

Hay otra todavía peor, porque no está corporizada en personas con nombre y apellido que puedan hablar y reclamar frente a una cámara de televisión o ante un poder del Estado. Nelson Castro la mostró con brutal claridad esta semana, reproduciendo imágenes de jóvenes armados de 17 y 18 años de la villa Carlos Gardel regodeándose con el delito y la muerte. Se trataba del grupo que atacó la casa de Miriam Coppolillo, la mujer de Palomar que fue asesinada en momentos en que salía a festejar el cumpleaños de su esposo.

"Estas personas viven en un estado presocial. Es decir, ninguna de las normas que aplicamos para nuestras vidas son sus normas", dijo Castro. Y agregó: "Hoy están presos. ¿Cuánto tiempo van a estar en la cárcel? ¿10 o 12 años? Un día van a salir. ¿Saldrán mejor de lo que están?".

Parece imposible que una Argentina que después de 33 años de democracia no pudo saldar las heridas de la violencia de los 70, pueda tener éxito en sacar a cientos de jóvenes de la violencia que nace en la marginalidad, el narcotráfico y el crimen más o menos organizado. Sin embargo, urge poner manos a la obra con todo lo pendiente porque las deudas internas son acuciantes y no hay ningún tipo de posibilidad de que aún los más ricos y protegidos puedan vivir en paz si la misma paz -y la armonía y la justicia social- no llega a los hogares más humildes en la escala social.

La cuenta del debe es inconmensurable en nuestro país, mucho más después de 12 años excepcionalmente buenos que sólo beneficiaron a los que supieron sacarle ventajas personales al Estado a través de la corrupción. Sin embargo, Colombia es la prueba de que las democracias, aún con altos y bajos, avanzan si las mejores políticas son de Estado y se perfeccionan con la inclusión de nuevos actores en los procesos más complejos. Como dice Petrella, se necesita coraje. Y agrego: creatividad.

En diálogo con Infobae, el colombiano Mitrotti contó que la experiencia de la Agencia para la Reconciliación empieza a ser estudiada en geografías sin guerrillas pero con grietas sociales severas, como El Salvador y Río de Janeiro, donde pandillas -o maras- adquieren cada vez más poder, sostenidas en la injusticia social de sus sociedades y la incapacidad para generar condiciones de inclusión a los jóvenes. Tal vez un programa similar en la Argentina pueda empezar a ser explorado como vehículo de integración sustentable de esos pibes que hoy no tienen nada que perder y no les genera culpa matar. Es que nunca tuvieron empatía con la vida y sólo conocen la violencia, la droga y la muerte. Si ellos no están adentro, ninguno de nosotros lo estará. Y como en Colombia, sólo con la paz llegarán las inversiones.



NOTA: El resaltado en color amarillo no corresponde a la nota original, solo pretende llamar la atención sobre las graves consecuencias de la guerra revolucionario de los años ’70… aún sin solución.

LA SOMBRA DE LA MUERTE ENSUCIA A LA JUSTICIA ARGENTINA



Estimados Amigos:

El señor Capitán de Navío (R.E.) Daniel Eduardo Robelo, de 75 años de edad - Promoción 91 de la Escuela Naval Militar, se encuentra en terapia intensiva en el Hospital Naval Dr. Pedro Mallo. Permaneció descompuesto sin atención en la Unidad Penal 31 Ezeiza, durante una semana. Llegó deshidratado, descompensado, con un infarto intestinal. Lo operaron pero el cuadro es gravísimo.

Hace 2 meses sala 4 de la Cámara de Casación le negó el beneficio de la prisión domiciliaria. Este viernes 7 de octubre por la tarde, el tribunal le otorgó la prisión domiciliaria "ante el grave estado de salud", avisando a la familia que dado el feriado hasta el martes, que podían disponer del cuerpo ante su fallecimiento.

No es necesario ningún otro comentario al respecto.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre

IDEAS PARA LA CALDERA DEL DIABLO DE CADA DÍA


"Lo siniestro es la irrupción
del horror en lo cotidiano".
Sigmund Freud

La sociedad parece haber dejado atrás la preocupación por los problemas de la economía para privilegiar la inseguridad, esa que todos los días cubre de sangre las páginas de los diarios y las pantallas de los televisores, ligada estrechamente al incremento geométrico del narcotráfico durante la larga noche kirchnerista. Como sucede en muchos otros campos de la información, llama más la atención lo que sucede en nuestro inmediato ámbito geográfico -el Conurbano, Rosario, etc.-, algo comprensible si la propia Gobernadora bonaerense ha debido mudar su domicilio a una base militar, que en el interior del país, donde también la inseguridad y la droga están presentes y producen graves daños en el tejido social.

Por eso resulta necesario establecer dos escenarios, diferenciados por el tamaño de la concentración humana. Porque una cosa es combatir esa plaga en las grandes ciudades y otra, muy diferente, es hacerlo en las pequeñas poblaciones en las que, como es sabido, todo el mundo se conoce y donde el delito adquiere otras formas adicionales, como el abigeato. Voy a comenzar por éstas y, para ello, me he puesto a pensar en algunas recetas que han sido probadas, con éxito, en otras latitudes.

La ciudadanía, unánimemente, vincula la inseguridad a la corrupción policial y su necesaria complicidad con el delito, y a la ineficiencia y el "garantismo" judicial, que privilegia el amparo al delincuente sobre su víctima. Entonces, ¿por qué no mirar alrededor e imitar fórmulas eficaces para solucionar gradualmente el problema?

Los gobernadores deben enviar a sus respectivas legislaturas sendos proyectos de ley para reformar todo el sistema judicial y policial en el interior de sus provincias y, una vez probado el éxito de las iniciativas, progresivamente acercarlas a las ciudades de mayores dimensiones. Básicamente, se trata de copiar el sistema que tantos beneficios han traído a los Estados Unidos con los "sheriffs", es decir, poner a cargo de las comisarías de pueblos y ciudades pequeñas a civiles, domiciliados en el mismo sitio y elegidos por el voto popular cada cuatro años. Las ventajas que adoptar esta idea traerían aparejadas son obvias, porque el control sobre la eficiencia de la actividad y la licitud del patrimonio del funcionario serían controladas por sus propios vecinos.

Lo mismo habría que hacer con los fiscales y los jueces de pequeñas causas, también electos por iguales períodos entre sus mismos conciudadanos, ya que sumaría al beneficio de la transparencia, la rápida descongestión de los juzgados de mayor cuantía, que hoy se ven impedidos de ejercer eficazmente su actividad por la falta de medios adecuados, espacio físico y personal.

El otro aspecto, como dije, es la seguridad y la lucha contra el delito en las grandes concentraciones humanas de todo el país. Para entender mi propuesta, que seguramente encontrará resistencias principistas, es necesario reconocer que estamos, literalmente, en guerra; hemos sido llevados a ella por la lucha entre los diferentes carteles para hacerse de territorios de producción y consumo y rutas para importar y exportar drogas, sean de origen natural o sintético. Y es una guerra en la cual llevamos las de perder, porque esas organizaciones disponen de cantidades tan siderales de dinero que les resulta extremadamente fácil comprar voluntades en la política, en la Justicia y en la policía, amén de permitirles acceder al armamento y a los medios de transporte más sofisticados, obviamente muy superiores a los que disponen quienes se le oponen.

El Gobierno se encuentra ante una disyuntiva, la misma que acosó a sus homólogos de otras latitudes: dónde utilizar a las fuerzas de seguridad federales, ¿cumpliendo sus funciones específicas en las fronteras o masivamente enfrentando al delito en el territorio? Creo que la opción ha dejado de existir, ya que la corrupción e ineficacia de las policías locales se ha vuelto innegable y la sociedad así lo percibe; para evitar el riesgo de contaminación, resultará necesario rotar al personal, impidiendo su contacto permanente con los narcotraficantes locales.

Claro que eso significa desguarnecer los lugares por donde la droga y el terrorismo -no lo olvidemos, ya que sigue plenamente vigente- ingresan al país. Como se ve hoy en numerosísimas países, es necesario desplegar en las fronteras terrestres, aéreas, fluviales y marítimas a las fuerzas armadas, con todo su potencial y con los equipos tecnológicos necesarios para encarar ese desparejo combate. Por supuesto, antes habría que dotarlas de las leyes indispensables, tanto para permitirles actuar con eficacia cuanto para garantizarles que no serán luego perseguidos por cumplir sus obligaciones, como sucedió con aquéllos a quienes la democracia convocó a defenderla y luego fueron encarcelados por hacerlo, juzgados y condenados por los mismos terroristas a quienes habían vencido militarmente.

Ya que construir prisiones de alta seguridad, adecuadas para alojar a narcotraficantes, violadores, corruptos y asesinos, resulta hoy una utopía presupuestaria, el Gobierno debe convocar a una licitación nacional e internacional para que empresas privadas se hagan cargo de hacerlo y de administrar la "hotelería", reservando a las fuerzas penitenciarias -también rotándolas con frecuencia- exclusivamente la seguridad. Naturalmente, habría que ubicar estas cárceles en zonas alejadas y de difícil acceso -por ejemplo, la Patagonia central- e impedir, seriamente, la utilización de medios de comunicación por parte de los internos, para evitar que éstos continúen gerenciando desde ellas sus negocios ilícitos. Seré criticado porque impediría la cercanía entre los detenidos y sus familias, pero creo que no debemos privilegiar ese presunto derecho a la tranquilidad de la sociedad entera, perdida por el accionar de los delincuentes.

Insisto en que el Consejo de la Magistratura debe ponerse las botas, "desratizar" la Justicia (Fiscal Germán Moldes dixit) y controlar de cerca a los jueces, para evitar que continúen ejerciendo su ministerio quienes lo han utilizado para sostener cualquier proyecto político y garantizar la impunidad de los corruptos o quienes se encuentren sospechados de connivencia con el delito; una vez desplazada la penosa Procuradora General, Alejandra ¡Giles! Carbó, idéntico procedimiento deberá aplicarse a los fiscales.

Aplaudo el proyecto de reforma que envió el Ejecutivo al Congreso, que impedirá el funcionamiento de la puerta giratoria que tanto ha beneficiado a los delincuentes, en especial durante la era Zaffaroni. Pero coincido con las críticas que se le formulan, ya que su aplicación no podrá ser inmediata, precisamente por aquellas dificultades que señalara la Dra. Servini y muchos de los fiscales.

Para terminar, todos, todos debemos exigir a nuestros representantes que se sienten a la mesa de discusión de una buena vez, y establezcan políticas de estado respecto al tema de la inseguridad porque, como hemos visto en Colombia y México, si no lo hacemos la guerra será prolongada y, sobre todo, enormemente costosa en vidas humanas.

Bs.As., 8 Oct 16

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

viernes, 7 de octubre de 2016

OTRA VEZ CARLOTTO

Sería interesante que la señora identificara cuáles son esos derechos violados hoy en el país y quién es el violador, porque una denuncia de tamaña magnitud no puede hacerse con ese grado etéreo de irresponsabilidad

Por Carlos Mira 7 de octubre de 2016

La señora de Estela de Carlotto dijo que están preocupados por la violación de "otros derechos humanos en la Argentina". Sería interesante que la señora identificara cuáles son esos derechos violados hoy en el país y quién es el violador, porque una denuncia de tamaña magnitud no puede hacerse con ese grado etéreo de irresponsabilidad que siembra dudas por todas partes y da lugar a presunciones desagradables.

La señora de Carlotto y su organización han sido beneficiarios de enormes y complacientes favores durante el kirchnerato. En todos los casos, esos favores involucraron dineros públicos, fondos de todos nosotros.

El manejo de por lo menos parte de ese dinero nunca estuvo claro y la pátina de los derechos humanos siempre actuó como un escudo protector contra todo aquel a quien siquiera se le ocurriera la peregrina idea de preguntar.

Las organizaciones de este tipo siempre deberían cuidar muy bien su relación con el Gobierno. Se supone que el violador por excelencia de los derechos humanos es el Estado, con lo que el vínculo entre quien pretende protegerlos y su eventual violador debe ser siempre de desconfianza y distancia. Pues bien, durante el kirchnerismo ocurrió todo lo contrario.

Los Kirchner, que jamás habían levantado un dedo por esa lucha, se apropiaron, de la noche a la mañana, de esa bandera a fuerza de dinero, cargos y privilegios, y la explotaron políticamente a su favor.

Ese entramado turbio por supuesto que se ha modificado con el ascenso de Cambiemos al Gobierno y ese giro en el escenario ha puesto nervioso a más de un preocupado por la defensa de los derechos humanos.


Obviamente que la señora de Carlotto, que hizo ese comentario en ocasión de presentar al nieto recuperado número 121, olvidó que ese mismo día, cuarenta y un años atrás, probables camaradas de los padres de cuyo nieto Carlotto dio cuenta ayer entraban, a sangre y fuego, en una dependencia militar de Formosa y del aeropuerto de Resistencia y mataban, según el propio "parte de guerra" de Montoneros a más de cuarenta personas (a quienes ellos identificaban como enemigo).


La mayoría de las víctimas fueron conscriptos que estaban haciendo el servicio militar (y en ese momento durmiendo o duchándose), entre ellos Antonio Arrieta, Heriberto Dávalos, José Coronel, Dante Salvatierra, Ismael Sánchez, Tomás Sánchez, Edmundo Sosa, Marcelino Torales, Alberto Villalba y Hermindo Luna, como así también el subteniente Ricardo Massaferro y el sargento Víctor Sanabria.

La señora de Carlotto y, por cierto, el Gobierno de los Kirchner, nunca repararon en los derechos humanos de las familias de esos pobres muchachos. Ellos no eran "humanos", eran el "enemigo".

Quienes entraron a sangre y fuego ese 5 de octubre de 1975 a aquel lugar de la Argentina profunda sí fueron "indemnizados" por pertenecer a la juventud idealista y maravillosa que fue desaparecida por la dictadura militar.

¿Se habrá referido Carlotto a esa deuda aún pendiente respecto de los derechos humanos de los conscriptos del Regimiento de Monte?

Esa juventud fue la que habló de "guerra", de "enemigo", de "parte de guerra"; fue esa juventud la que libremente eligió disfrazarse usando uniforme y equipamiento militar para darse el gusto de jugar a los soldaditos con gente de verdad. Cuando la "guerra" fue respondida con "guerra" y resultaron derrotados en esa contienda, corrieron gritando como los chicos: "Señorita, señorita, me pegó".


Lo que ocurrió en la Argentina hace cuarenta años fue una desgracia por la que seguramente ningún país quiere pasar. Pero fue una desgracia con un origen. Ese origen es el que Carlotto, otras organizaciones como la suya y parte de la sociedad no quiere aún aceptar.


La pretensión de la toma violenta del poder, incluso cuando en la Argentina gobernaba el peronismo que había accedido al gobierno por la decisión de elecciones libres, no fue un invento caído del espacio como un meteorito. Fue la decisión enloquecida de un grupo elitista, soberbio y engreído que quiso arrogarse los derechos y las atribuciones del pueblo con el formato de un fusil.


Fue un gobierno civil el que ordenó "aniquilarlos" y un gobierno militar el que echó manos a métodos que jamás debieron utilizarse desde el Estado y desde la civilización: esos métodos eran, justamente, los que definían el accionar de la delincuencia que atacaba a inocentes; nunca debieron ser los que se usaran para defenderlos.

Por eso, no se puede decir hoy, alegre e irresponsablemente: "Hay otros derechos humanos que se violan en la Argentina", porque esa incitación velada, sin detalles, sin decir cuáles son los derechos y quiénes los violadores, es una manifestación ladina y tendenciosa que no hace otra cosa que recrear escenarios de los cuales el país precisa, justamente, salir.

Quizás muchos podrían esperar otras posturas de Carlotto, que, milagrosamente, se ha ganado un velo de inmunidad que nadie sabe de dónde viene. A mí, sin embargo, viniendo de ella, no me sorprende nada.



NOTA: Las imágenes no corresponden a la nota original.

ATENCIÓN ROSARIO - MESA DE DIÁLOGO TESTIMONIAL N 1


Estimados Camaradas y Amigos:

La Unión de Promociones -Delegación Rosario organiza un nuevo e importante evento académico-cultural, que fuera presentado inicialmente en la Feria del Libro- Edición 2014 y que desde entonces, viene siendo exitosamente presentado en distintas Ciudades del País. La actividad, se enmarca dentro de uno de los Objetivos de la Organización, cual es el de "Incidir ante la opinión pública para el esclarecimiento de la verdad histórica completa, guardando especial interés por la memoria de los muertos".

Recordamos que el día 05/10/75, en plena vigencia de un Gobierno Constitucional, la organización terrorista "Montoneros" protagonizó un fallido intento de copamiento al Regimiento de Infantería de Monte 29, de Formosa. En la acción, murieron en combate el Subteniente Ricardo Eduardo MASSAFERRO, el Sargento Ayudante Víctor SANABRIA, el Soldado Conscripto Dante SALVATIERRA, el Soldado Conscripto Tomás SÁNCHEZ, el Soldado Conscripto Ismael SÁNCHEZ, el Soldado Conscripto Hermindo LUNA, el Soldado Conscripto Antonio ARRIETA, el Soldado Conscripto José Mercedes CORONEL, el Soldado Conscripto Edmundo SOSA, el Soldado Conscripto Heriberto DÁVALOS, el Soldado Conscripto Alberto VILLALBA y el Soldado Conscripto Marcelino TORALES. También falleció en esa jornada, en oportunidad del copamiento del Aeropuerto Internacional Formosa, el Agente de Policía, Neri Argentino ALEGRE.

Repasando una vez más nuestra historia contemporánea, en homenaje a la memoria de héroes muertos por la Patria y a quienes sobreviviendo a la histórica y cruenta circunstancia hoy continúan estando junto a nosotros, se desarrollará entonces la siguiente actividad:

  • Nombre del Evento Académico-Cultural: Mesa de Diálogo Testimonial Nº l.
  • Actividad: Presentación de un compendio del documental "Los Valientes de Formosa" y Mesa de Diálogo.
  • Oportunidad: Día Viernes 14 de Octubre de 2016.
  • Lugar: Mutual Cristiana de Ayuda Familiar - Calle Salta 1898 - Rosario.
  • Horario: De 20.00 horas a 22.00 horas.
  • Participantes de la Mesa de Diálogo Testimonial (Al término de la proyección del film, responderán a las preguntas del público):
    • Sra. Silvia Patricia IBARZÁBAL, Vicepresidente de AfaVitA.
    • Sr David REY, periodista.
    • Sr. Sandro Rojas FILÁRTIGA, cineasta, productor y director del documental.
    • Coronel (R) Guillermo César Viola, Miembro Fundador de la Unión de Promociones.

Este Documental fue declarado de Interés Cultural y Educativo por el Ministerio de Cultura y Educación de la Provincia de Formosa, según la Resolución Nro. 0952 de fecha 20 de Marzo de 2013, llevando la firma del entonces Ministro de Cultura y Educación, Dr. Alberto M. ZORRILLA.

Importante: En la Mesa de Diálogo Testimonial se dialogará con el público respecto al hecho que se evoca y se brindará un panorama actualizado de la situación de los Presos Políticos de todo el País -civiles y militares- que hoy continúan privados de su libertad, luego de haber luchado contra el mismo terrorismo subversivo que atacó el RIM Mte 29 en Formosa.

Esperamos que junto a todos sus familiares, amigos, allegados e interesados en general nos acompañen. (Se agradece puntualidad).

Se trata de refrescar la memoria histórica completa de nuestra Patria.

Unión de Promociones

P.D. Se solicita tengan a bien dar la más amplia difusión al presente informe.

DESENMASCARANDO AL PELAO

Publico la carta que acaba de llegarme, con expreso permiso de su autor.

Para quien no conozca al personaje en cuestión, puede ingresar aquí o aquí.

Que no te la cuenten…

P. Javier Olivera Ravasi[1]


Desenmascarando al Pelao
Por el P. Jorge Alejandro Díaz

No puede haber mejor exordio que Jorge Luis Borges para comenzar estas líneas:

“…No se aflija en la memoria
de los tiempos venideros
también nosotros seremos
los tauras y los primeros
El ruin será generoso
y el flojo será valiente
No hay cosa como la muerte
Para mejorar la gente…”

Sin duda la repentina muerte de Angelelli ha mejorado su performance ¡escándalo! dentro de la Iglesia…

Porque que el prelado haya sido héroe de agnósticos, marxistas, enemigos de todo lo bueno… ¿qué podría afectarnos? Pero cuando se lo propone como modelo intraeclesial señal es que tocamos fondo.

Así que mientras la Exposición del libro “católico” (?) de La Plata se apresta a presentar la imagen del “buen pastor” Angelelli, me pareció oportuno “deshomenajearlo” presentando la realidad: “el mal pastor Angelelli”.

No me interesa plantear el tema de si lo mataron o murió en accidente: es más que claro lo segundo.

“Que Angelelli descanse en paz, si es que a Dios, como decía Anzoátegui, le gusta a veces empeñarse a fondo.

Que su accidente sea interpretado como quiera por los que no creen en los castigos de la Providencia, que la justicia pruebe y castigue si ha habido falta de cualquier índole; lo que no se puede tolerar es que se pretenda presentar con ribetes heroicos y cristianos una actuación que estuvo signada por la apostasía y el connubio con el marxismo, un ministerio que no sirvió a la Cruz ni a la Patria sino a los agentes de su demolición.

El obispo era declaradamente tercermundista; el tercermundismo era declaradamente socio de la guerrilla, Angelelli privó a la población de la asistencia espiritual, pero invadió La Rioja de militantes del ERP, montoneros y agentes de la subversión cultural.

Angelelli llevó a su diócesis a sacerdotes expulsos, suspendidos y renegados, protegió a otros implicados en tenencias de explosivos y capellanías de campamentos terroristas, se rodeó de curas marxistas: Danielian, Puigjané, Paoli, Hueyo, Raolini, Gill, persiguió a sacerdotes cabales como el Padre Ferreira, castigó inquisitorialmente a los laicos que se opusieron a sus planes, amparó a religiosas implicadas en tareas subversivas, maldijo —literalmente— a las comunidades que le volvieron la espalda y les negó los servicios sagrados, se entrevistó con Santucho no precisamente para llevarle el Santo Viático, recibió el apoyo de cuanta entidad izquierdista contaba con poder o propaganda, fue cómplice por encubrimiento y/o auxilio de operaciones insurreccionales, y en la guerra de la Patria contra el Marxismo, estuvo del lado de los invasores; estuvo del lado de los asesinos de Cristo; estuvo del costado materialista y ateo.

Entre tanto, los verdaderos mártires de Cristo, los verdaderos profetas y maestros de la Catolicidad argentina, siguen desconocidos y ausentes de los homenajes públicos. Tampoco los necesitan. Desde la diestra del Padre aguardan impasibles, el momento de celebrar con nosotros la Victoria.” (Alonso Quijano)

Si analizamos los nombres y apellidos de los que tratan de imponer la imagen de un Angelelli mártir, veremos que son los mismos que figuran como propagandistas de la cultura de la muerte, la contranatura, la pornografía, el reparto de preservativos a niños, la anulación de la patria potestad, el abolicionismo penal, el relativismo y el ateísmo militante y, en su momento, la violencia armada asesina.

La averiguación es sencilla y está al alcance de todos: basta con “googlear”: “Angelelli” y allí verán qué “nenes” son los que reivindican su impronta y cuáles son y de que talla las “virtudes” que le reconocen.

Ya es hora que nos sinceremos y dejemos de hacernos los distraídos… no sea cosa que terminemos colaborando con el Maligno.

“¿Por qué no entendéis lo que digo? Porque no podéis oír mi palabra. Sois de vuestro padre el diablo y queréis hacer los deseos de vuestro padre. El fue un homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira…” (Jn. 8, 43-44)

Jorge Alejandro Díaz
Sacerdote – Párroco de Santa Ana – La Plata
4 de Octubre de 201




[1] Javier Olivera Ravasi (1977), sacerdote. Abogado por la Universidad de Buenos Aires (UBA), Profesor universitario en Ciencias Jurídicas y Sociales (UNC), doctor en Filosofía (Pontificia Universitá Lateranense, Roma) y doctor en Historia (UNC). Se desempeña dictando materias y conferencias en el ámbito de la Filosofía, las Lenguas Clásicas y la Historia.

LOS ÚLTIMOS HÉROES DE LA PATRIA VIEJA FUERON LAS PRIMERAS VÍCTIMAS DE LA PATRIA NUEVA

Esa conclusión pertenece  a Paul Groussac  en su libro: “Santiago de Liniers Conde de Buenos Aires”.


Santiago de Liniers, el héroe indiscutible de la defensa de Buenos Aires, en las dos invasiones inglesas, las de 1806 y 1807,  premiado por el Rey Fernando VII con el título de Conde y nombrado Virrey, respetado por sus soldados y por los habitantes de Buenos Aires, tan sólo tres años después, fue considerado traidor, espía, contra revolucionario, etc. Y fue mandado fusilar por la Primera Junta de Gobierno Revolucionario. Dicho de otro modo, los que fueron defendidos por Liniers de los ingleses, son los que ordenaron su muerte.

Dos patrias. La una, monárquica (política) y la otra, revolucionaria (política); sin embargo, el mismo pueblo.

Dos siglos después, la misma injusticia y desagradecimiento.

Sudamérica fue atacada por otra invasión: la del terrorismo revolucionario, que quería tomar el poder de las naciones, por las armas e imponer un sistema antidemocrático  comunista soviético como Cuba



Fueron las fuerzas armadas de los distintos países, las que tuvieron el deber de defender a las naciones del trapo rojo. Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela, Ecuador. La expansión castrista con el apoyo manifiesto de la entonces URSS, puso bajo fuego a todos los países de la región.

Las fuerzas armadas nacionales fueron victoriosas en lo militar y lograron defender el estilo de vida de sus respectivos países, que conservaron la posibilidad de volver a sus raíces democráticas y sus ciudadanos a la libertad.

Ellas, las fuerzas armadas y sus hombres y sus convicciones, fueron los héroes de una patria.

El pueblo, que respiró tranquilo, ya sin el peligro de las bombas, secuestros, asesinatos de líderes sindicales, de empresarios, de estudiantes, docentes  y de políticos. Aplaudió la victoria, honró a sus héroes militares. Casi igual que en 1807 a Liniers.

Ese mismo pueblo, cuando pudo reorganizarse políticamente y funcionar todas las instituciones nacionales: renegó de sus defensores, primero, les dio la espalda y luego los condenó. Casi igual que con Liniers en 1810 que fue fusilado por los mismos a quienes ayudó a salvas sus vidas y haciendas del inglés.

Todas las naciones atacadas y defendidas por sus fuerzas legales, hoy, dos siglos después, tienen a sus defensores presos. Matándolos con ensañamiento en las cárceles.


Creo que ya podemos ver otra vez dos patrias: la una, la vieja, agradecida y la otra, la vengativa impregnada de ambición política y poder para enriquecer a las nuevas oligarquías políticas, los nuevos ricos.

La nueva patria, condenó y ejecutó a la vieja, en toda la región.

Pueblos pobres, con gobernantes ricos, es casi la constante en toda la América.

En la nueva patria, la carrera por el poder político, es la carrera hacia la fortuna, caiga quien caiga en el camino.

En la nueva patria, no hay generales de gorra y sable, hay dictadores ricos, sustentados por una guardia de honor que se enriquece a costilla del eterno pobre.

La nueva patria, es también MI PATRIA, pero ni de lejos, es la de los padres fundadores.

Mi patria ha fusilado nuevamente a Liniers.

Alcaide (R) Nelson D. Cremades

Diplomado Superior en Geopolítica Nacional y Regional