viernes, 30 de septiembre de 2016

CAMINO DE CONCORDIA


Vergüenza, rabia, impotencia, es lo que siento frente a la noticia de que, con diferencia de cinco horas, han muerto en Santiago del Estero dos imputados en la Megacausa III, causa suspendida el viernes último, debido a las múltiples denuncias y quejas de defensores que son de público conocimiento, ya que el tribunal estaba integrado por dos ex miembros del ERP y un juez que fue querellante en causas de la APDH. Antes del inicio del juicio y desde que comenzó, esto fue advertido por los medios de prensa de todo el país, a los cuales, parece, se hicieron oídos sordos y lecturas ciegas. El coronel Cayetano Fiorini, con 87 años, estaba ciego, con graves problemas renales y cardíacos y su informe médico era lapidario. Su abogado, Facundo Maggio, advirtió una y otra vez públicamente "que su defendido se moría, rogando sea separado del juicio". El ex juez federal Arturo Horacio Liendo Roca, de 80 años, estaba con muy serios problemas de corazón y en ambos casos los médicos dijeron que no soportarían las presiones de un juicio, ni siquiera asistiendo por videoconferencia. No hubo piedad ni derechos humanos para ellos. En el país del cambio, ésta sigue siendo una deuda pendiente y alguien tendrá que hacerse cargo de los ancianos que están muriendo presos (en los últimos diez días han fallecido diez presos políticos, según informa UP), y de las más de 2000 familias que hoy todavía tienen a sus padres, maridos, abuelos, privados de su libertad por haber defendido a la patria. Esto genera que miles de nietos no conozcan a sus abuelos y que mujeres valientes cumplan roles de papá, abuelos, etc. Y que se siga dividiendo a los argentinos.

Al presidente Macri, al Poder Judicial, a la Iglesia, a las Fuerzas Armadas y de seguridad, a la prensa, a los ciudadanos todos, nos cabe la enorme responsabilidad de encontrar el camino de la concordia y la paz porque nuestros hijos y nietos así lo merecen. No podemos permitir más atropellos a la dignidad humana, como estos dos fallecimientos en Santiago del Estero, que nos deben llenar de vergüenza.

El año de la Misericordia está por terminar... demos el gran paso. Argentinos, unámonos para hacer de ésta la gran nación que supo ser.

Luz García Hamilton
DNI 12.870.132