jueves, 11 de abril de 2013

LA PARADOJA DE "DEMOkRATIZAR LA JUSTICIA"

La paradoja de la “democratización de la justicia” es que el proyecto y sus autores no soportan un debate –como corresponde a una decisión fundamental– una vez más el oficialismo hará que el Congreso actúe como una escribanía, convalidando sin modificar una sola coma el proyecto enviado por el ejecutivo del poder de turno.


Nuestra Nación adoptó como sistema de gobierno el republicano, que en su sentido más amplio, es un sistema político que se fundamenta en el imperio de la ley (constitución) y la igualdad ante la ley como la forma de frenar los posibles abusos de las personas que tienen mayor poder, del gobierno y de las mayorías, con el objeto de proteger los derechos fundamentales y las libertades civiles de los ciudadanos, de los que no puede sustraerse nunca un gobierno.


En esta nueva maniobra del poder de turno, a través de la presidente, nos impone una proposición en apariencia verdadera que conlleva a una contradicción lógica o a una situación que infringe el sentido común.

La paradoja de “democratizar” y ni siquiera aceptar el debate parlamentario es un poderoso estímulo para la reflexión. Ella nos revela la complejidad de la realidad o del objetivo final del poder de turno: “Asumir la suma del poder público, removiendo el último obstáculo que representa la independencia del Poder Judicial, a fin de gobernar sin control alguno y asegurar a sus funcionarios y cómplices una impunidad imposible de aceptar”. Este objetivo es mucho mejor explicitado por el señor periodista Carlos Pagni, en su artículo de análisis político que les dejamos a continuación.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
Por una Nueva Década en Paz y para Siempre


UN CAMBIO DE RÉGIMEN

Por Carlos Pagni | LA NACION

Al modificar su Carta Orgánica, Cristina Kirchner fijó al Banco Central un nuevo cometido: "Preservar la estabilidad fiscal". ¿Quién podría oponerse? Claro, si hubiera dicho "emitir moneda sin respaldo para financiar el Tesoro", se hubiera advertido que la reforma era aberrante.

Con el Consejo de la Magistratura sucede algo parecido. En su mensaje al Congreso, la Presidenta propone que los consejeros se elijan con mecanismos "que expresen más fielmente la voluntad popular, fuente de toda soberanía y legitimidad democráticas". Sólo un perverso rechazaría la invitación. Ahora bien, si se recomendara "someter a los jueces al control del partido mayoritario", se advertiría que Cristina Kirchner no auspicia una mutación institucional más: intenta fundar una nueva juridicidad. De eso se trata la reforma judicial del kirchnerismo.

<

La idea subyacente a esta remodelación es que los jueces constituyen una rémora oligárquica dentro del Estado democrático. Su poder no deriva del voto directo de la ciudadanía. Y, además, son seleccionados entre graduados de las facultades más tradicionalistas del sistema universitario. Que también ellos sean alcanzados por la onda igualitaria que avanza sobre la vida pública desde hace más de dos siglos parece un progreso objetivo.

Sin embargo, ese movimiento supondría la renuncia a una conquista estratégica de la civilización occidental. Esa conquista es la capacidad de cualquier ciudadano de oponer al poder una verdad.


En el núcleo de esta concepción hay un criterio: los resultados electorales son reglas de validez, no criterios de verdad. Es decir, quien gobierna lo hace porque tiene más votos, no porque tenga la razón. Pueden existir mayorías equivocadas. Sobre este principio se asientan el derecho a la crítica, corazón de la libertad de prensa, y la independencia del Poder Judicial.

Para no caer bajo el imperio de una mayoría ocasional, las sociedades abiertas ponen los derechos de las personas a resguardo de la autoridad derivada del voto. Una de las estrategias para lograrlo es confiar la interpretación de las leyes a una institución que esté menos expuesta a las fluctuaciones electorales: el Poder Judicial. Para esta visión, la naturaleza conservadora de la magistratura no es un vicio. Es una virtud.


Decir que no existe otra legitimidad que la del voto directo es decir que no hay otra voluntad respetable que la del líder ungido por las urnas. Cristina Kirchner profesa este prejuicio. Sugiere a los periodistas que la contradicen que armen un partido y se presenten en las elecciones. Y a los jueces que le frustraron el famoso 7-D los amenazó con asimilarlos a la Corte que convalidó el golpe del 30.


Cualquier contradicción al deseo del Poder Ejecutivo conspira contra la democracia. Carlos Menem presumía lo mismo cuando amplió la Corte para imponer una mayoría adicta. Rodolfo Barra, ideólogo del desembarco, escribió en 1989 que ese tribunal debía alinearse con las preferencias que el pueblo expresaba en los comicios.

Los proyectos que la Presidenta envió al Congreso son vigas maestras de este nuevo orden. Pretenden que los ciudadanos se allanen a la tiranía de una mayoría ocasional en cuyo nombre habla el caudillo. Su primer dispositivo es la elección popular de los representantes de los jueces, de los abogados y de los académicos del Consejo.

En su artículo 114, la Constitución Nacional establece que en ese instituto debe procurarse "el equilibrio entre la representación de los órganos políticos resultantes de la elección popular, de los jueces de todas las instancias y de los abogados de la matrícula federal". Agrega que "será integrado, asimismo, por otras personas del ámbito académico y científico". Es evidente que los constituyentes distinguieron entre consejeros cuya legitimidad deriva de las elecciones generales y consejeros elegidos por sus pares. Esa discriminación quiso garantizar aquello con lo que el kirchnerismo pretende arrasar: la autonomía del Consejo y, por lo tanto, de la Justicia, respecto de las oscilaciones del electorado.


Como sostuvieron en 2006 Horacio Verbitsky y Andrea Pochak, del CELS, "la legitimidad de los integrantes del Consejo está dada por diversas fuentes. [?] La legitimidad no proviene únicamente del voto popular". Cuatro años más tarde, el mismo Centro propuso que el organismo se democratice eligiendo a magistrados, abogados y académicos en comicios generales, con sistema D'Hont, pero sólo entre sus pares.


En cambio la Presidenta pretende que los jueces, abogados y académicos que aspiren a ser consejeros se incorporen a las listas de los partidos, que resultarán de una interna o del dedazo de un jefe político. Preguntas: ¿qué método se aplicará en el Frente para la Victoria para armar la boleta? ¿Esos consejeros representarán a sus colegas o a su agrupación electoral? Como escribió ayer el abogado Bernardo Saravia Frías, el proyecto del Gobierno "reemplaza la independencia judicial por la dependencia partidaria".


La segunda modificación relevante es que para remover a un magistrado ya no serán necesarios dos tercios de los consejeros. Bastará con la mitad más uno. Durante la reforma de 2005, un senador advirtió el riesgo al que quedaría sometida en ese caso la autodeterminación de los jueces: "La ley ha fijado sabiamente el criterio de dos tercios para la acusación de un magistrado y es, precisamente, en garantía del juez. No cualquier hecho puede provocar la acusación de un juez y su eventual destitución". Ese senador fue Miguel Pichetto, que ahora defiende lo contrario: que los magistrados sepan, cuando redactan un fallo, lo fácil que sería desplazarlos.

La limitación de las cautelares que suspendan decisiones del Estado es la tercera dimensión decisiva de esta revolución autoritaria. También aquí hacen su trabajo los reflejos condicionados del lenguaje. Cristina Kirchner denuncia que las cautelares benefician a "las corporaciones" que se rebelan contra las decisiones de la democracia. Es decir, del Gobierno. Es decir, de ella. ¿Quién derramaría una lágrima por esas "corporaciones" malditas?


El problema es que en el año 2001, por ejemplo, "las corporaciones" fueron los miles de ahorristas que consiguieron un amparo en contra del "corralito". Y tres años antes, eran los sindicatos que frenaron en la justicia laboral la flexibilización con que Menem trataba de salvar la convertibilidad.


Si se tiene en cuenta la extravagante arbitrariedad con que se administra la economía nacional, la limitación de las cautelares significa la "morenización" total de los mercados. ¿Qué empresa arriesgará una moneda en un país en el cual está vedado recurrir a los tribunales para protegerse de una disposición inconstitucional del Estado? Cristina Kirchner le está dando un mazazo final a la inversión.

El kirchnerismo protagoniza, otra vez, un festival de contradicciones. Hace siete años, reducía a 13 los miembros del Consejo porque "20 es una exageración". Ahora lo dejará en 19. Pero hasta 2015 serán 25.

Hace cinco meses reglamentó el per saltum para agilizar las causas. Y ahora, que pretende limitar los casos que llegan a la Corte, crea cámaras de casación para ralentizarlas.


Las desprolijidades se deben a que, como de costumbre, esta reforma no obedece a un vector teleológico. No pretende construir a partir de reglas generales un sistema judicial más aceptable. Fue pensada para remover los obstáculos que encontró la Presidenta en su avance sobre otras instituciones: los juzgados, el Banco Central, la prensa. Ya se sabe: la creatividad del kirchnerismo sólo florece en conflictos retroactivos. Otro vicio de esta iniciativa es la premura. ¿Por qué se está remodelando el Poder Judicial a libro cerrado? Sencillo: el mayor límite de la Presidenta es el tiempo.

Tiempo para vencer en sus batallas obsesivas. Tiempo para superar la barrera de 2015. Y, sobre todo, tiempo para cerrar las causas judiciales que amenazan a sus funcionarios.

El Gobierno quiere que los consejeros se elijan en las primarias. Especula con que en esos comicios presentará una lista única, frente a rivales atomizados. Advertido de que esos opositores podían unificar la boleta para el Consejo, ayer prohibió esa posibilidad corrigiendo el artículo 3 del proyecto. Fue el único cambio tolerado por la Casa Rosada.

La urgencia obliga a Cristina Kirchner a maniobras impresentables. No resiste un debate abierto. La máscara de la democratización, es decir, de una transferencia de poder a los ciudadanos, esconde mal su avasallamiento a la Justicia.


La prepotencia institucional ha logrado despertar a la oposición. La UCR y el FAP se niegan a participar de las reuniones de comisión, ya que no hay debate. ¿No convendría democratizar el Congreso? Ernesto Sanz habló de "totalitarismo". Los radicales coordinan con las demás fuerzas una convocatoria a la movilización. Y Jorge Yoma, aliado a Daniel Scioli, fisura el bloque oficialista negándose a una "iniciativa mussoliniana".

La Presidenta ordenó que su reforma debe estar aprobada el miércoles 17. El apuro puede ser una mala jugada. En las redes sociales se estaba organizando un cacerolazo para el día siguiente. Parece que ella se ha sumado a la convocatoria.


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

martes, 9 de abril de 2013

FALLECIMIENTO DE OTRO PRESO POLÍTICO


Estimados Amigos:

A través del aviso de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento que el día domingo 07 de Abril de  2013 falleció el señor General de División (R)  Carlos Alberto MARTÍNEZ (Arma de Artillería - Perteneciente a la Promoción 75 del CMN), detenido como Preso Político y se hallaba bajo proceso judicial.


Con él, son ya 193 (ciento noventa y tres) los Camaradas fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales y Penitenciarias; en el marco de este proceso de persecución, teñido de incontables irregularidades jurídicas y sistemática venganza.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, alegados, compañeros de Promoción y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación. Pedimos a la sociedad argentina que en su próxima y  justa Protesta y Movilización, incorpore un también justo reclamo por la paz, concordia, justicia e historia completa dentro del marco de igualdad contra la ley.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas, lamentablemente casi son diarias. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 203 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre

LADRONES Y ASESINOS GENOCIDAS



“… se entenderá por ‘genocidio’ … c) Sometimiento
intencional del grupo a condiciones de existencia
que hayan de acarrear su destrucción física, total
 o parcial; …”. Artículo 6 del Estatuto de Roma

Al comenzar esta indignada nota, permítaseme reiterar la invitación a la charla que, con Carlos Manuel Acuña, daremos el miércoles 10, a las 19:00 hs., en Quintana 161, de la Ciudad de Buenos Aires. Digo ‘charla’ porque tendrá las características de una conversación abierta entre amigos, en la cual propondremos soluciones de cara al futuro, y discutirlas.

Ahora, a lo nuestro. ¿No le parece que lo que el Estado argentino, en todos sus niveles, hace con los más pobres e indefensos de nuestros ciudadanos encaja perfectamente en la definición? El Estatuto de Roma fue suscripto por la Argentina en 2004.


A ese grupo humano la insana e idiota política inmigratoria obliga a agregar ahora los pobladores de las villas de emergencia más populosas de nuestras grandes ciudades. Tampoco los tan declamados derechos de los pueblos originarios, condición falsamente atribuida a las tribus que invadieron el sur provenientes de Chile, se aplican a los coyas de la puna, a los tobas del noroeste ni a los qom de Formosa y el Chaco, que son destinatarios de la peor política de exterminio racial.


El populismo busca mantener en condiciones de vida infrahumanas a aquéllos susceptibles de transformarse en ‘clientes’ de intendentes, gobernadores y presidentes, y los subsidios y planes sólo consiguen evitar que mueran demasiado rápido, sin rendir, en sucesivos votos, los beneficios electorales anhelados. Que ello implique condenar a un millón de jóvenes a ser ‘ni’ –no trabajan ni estudian– y a pasar del ocio y de la falta de educación a la droga parece ser un daño menor y colateral.


Sin negar que ese flagelo –la corrupción– viene casi desde los orígenes de la patria, fue en los últimos diez años cuando, por haberse tratado de la década de mayor recaudación para el Estado en toda su historia, se alcanzó este nuevo hito. Analistas hablan de ingresos fiscales por la alucinante suma de US$ 400.000.000.000.= (cuatrocientos mil millones de dólares).


A pesar de eso, la ‘década ganada’ de los gobiernos de los Kirchner ha permitido que se deteriorara –en la práctica, que desapareciera– toda la infraestructura que tanto nos había costado conseguir. Comprobar este aserto resulta fácil: las rutas están destruidas y su estado cuesta 8000 muertos por año en accidentes, carecemos de una red de autopistas, nuestras ciudades se inundan y las previsibles catástrofes cada vez cuestan más vidas y bienes, los ferrocarriles se han transformado en trampas mortales y ofrecen comodidades dignas del ganado, los servicios públicos han dejado de funcionar, los puertos y canales de navegación están casi inutilizados por falta de dragado, los hospitales y escuelas carecen hasta de lo más elemental, los chicos no tienen clases, no hay dinero para pagar los sueldos de maestros, policías y gendarmes, y todos los otros males que usted mismo podrá agregar.


Como digo, nada de esto es nuevo, como tampoco lo sean los argentinos que realmente viven por debajo del límite de pobreza y de indigencia, o los que sólo obtienen trabajo no registrado, o ‘negro’. Pero lo que indigna, lo que subleva, lo que nos obliga a repensar la política y la forma en que nos comportamos frente a ella es que todo esto sucede después del período más largo de crecimiento, no sólo nacional sino de toda la región sudamericana, con la única excepción de Venezuela. Cuando se inventan feriados tan largos que permiten que el 2,5% de la población se tome vacaciones, ¿no se piensa en el 40% de empleados informales, que sólo cobran los días que trabajan?


Entonces, las preguntas se imponen. Si bien la política, según don Néstor (q.e.p.d.), requiere de mucho dinero, ¿era necesario robar tanto? Después de haberse quedado con los desaparecidos fondos de Santa Cruz, que hubieran permitido vivir como reyes hasta sus tataranietos, ¿era indispensable robar también la comida de los chicos, que nunca tendrán un cerebro apto para pensar? Si ya roban a los más pobres sus magros salarios en los casinos de todo el país, ¿también era necesario robar el dinero destinado aunque fuera sólo a conservar los trenes y los caminos? Si los bienes materiales que poseen –casas, hoteles, aviones, aviones, estancias inexplicables– son tantos, ¿también había que robar truchando medicamentos para los enfermos terminales? ¿Cómo puede justificarse que, para pagar los principescos sueldos de los chicos de la Cámpora, se sigan gastando más de dos millones de dólares diarios en Aerolíneas Argentinas? A la luz de lo que sucedió en La Plata, ¿no hubiera sido mejor destinar esa fortuna a construir obras hidráulicas, usinas, hospitales, escuelas y viviendas?


Si la Argentina, como vemos, depende tanto de sus exportaciones agropecuarias, ¿cómo no se cuidan y pavimentan los caminos necesarios para que la producción pueda trasladarse a los puertos? ¿Es necesario gastar la millonada que se destina a la publicidad de los inexistentes actos de gobierno, sean celestes, amarillos o naranjas, cuando las rutas nos cuestan por año muchísimas más muertes que la guerra de Malvinas? ¿Era necesario destinar a Tecnópolis los fondos que hubieran debido solucionar las inundaciones del río Salado? ¿Fue imprescindible que los caminos en Santa Cruz costaran cuatro veces más que en San Luis?


Si la Antártida y la soberanía nacional en ese continente son tan indispensables y esenciales para el futuro, ¿había que robar hasta el dinero necesario para mantener las bases argentinas que tenemos allí? Si el Ejército dispone de unidades especializadas en catástrofes bélicas, ¿fue necesario robar los fondos que hubieran permitido trasladarlas rápidamente a las zonas inundadas?


La inflación, que siempre castiga con más fuerza a las capas más bajas de la pirámide social, tiene una de sus más profundas causas en la indispensable importación de combustibles, un daño que nos costará décadas reparar, producto de la voluntad de los Kirchner de robarse YPF. ¿No se trata de un excesivo precio sólo para juntar más dinero? Si los más pobres son los que pagan el gas más caro, porque lo compran en garrafas, ¿era necesario robarse la plata destinada a los gasoductos? Si cada vez son más quienes carecen de vivienda, ¿era necesario que Bonafini, Schoklender y los funcionarios cómplices robaran tanto dinero destinado a casas para los más humildes?


Las valijas de Antonini Wilson, los vuelos de Southern Winds con drogas a España, el mantenimiento de la inexistente Lafsa, Guita-rrita Boudou y Ciccone, los subsidios de Ricardo Jaime y los Cirigliano, la embajada paralela en Venezuela, la ‘venta’ de bonos a Chávez, el injustificable crecimiento patrimonial de tantos funcionarios, la nueva colonización de Puerto Madero, las tierras fiscales del Calafate, los gobernadores feudales que viven en castillos mientras sus provincias se hunden en la miseria, la falta de radares en las fronteras del norte, Rudy Ulloa, Lázaro Báez, Cristóbal López, Electroingeniería, Ezkenazi, Whertein, Spolsky y su imperio multimediático, Bulgheroni, la Anses, el Banco Nación, el PAMI, el Banco Central y las AFJP’s, Micheli y su bolsa de dólares en el baño, son sólo botones de muestra de un inventario amplísimo.


Por estos hechos, y muchos más que no caben en la extensión de esta nota, doña Cristina, sus funcionarios y sus cómplices necesarios (los empresarios) deberán ser, irremisiblemente, juzgados cuando pierdan el poder. Y esta vez sí el Estatuto de Roma podrá ser usado para condenarlos, porque se tratará de una ley anterior al hecho. Para poder concretar esa ilusión y enderezar el rumbo de la Argentina, sólo hace falta una cosa: una Justicia seria, rápida, eficiente y, sobre todo, independiente. Con ella, todo será posible; sin ella, nada lo será. Esta será sólo una de las propuestas que discutiremos el miércoles 10, en la charla a la que, espero, pueda asistir.


Bs.As., 7 Abr 13

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
Tel. +54 (11) 4807 4401/02
Fax +54 (11) 4801 6819
Cel. en Argentina +54 (911)  4473 4003
Cel. en Brasil +55 (21) 8128 7896
Skype: ega1avogadro
Twitter: @egavogadro
Facebook: enrique guillermo avogadro

NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original,

lunes, 8 de abril de 2013

LA SOLIDARIDAD SELECTIVA Y LA MISERIA POLÍTICA DE LA CÁMPORA

DONACIONES, PATOTERISMO Y UN NÚMERO QUE NO CIERRA


“La tormenta sacó a la luz algo que estaba oculto”, decía un reconocido urbanista que, como tantos otros, jamás fue consultado cuando la construcción de viviendas se disparaba en los alrededores de la ciudad de La Plata de forma descontrolada. Juan Gossen, periodista de la sección política del Diario Hoy de la ciudad platense, afirmó anoche en Ahora es Nuestra la Ciudad que en la periferia “la situación sigue siendo caótica con amenazas de saqueos”.


Comercios cerrados, la noche del viernes que cayó violentamente y el riesgo sanitario latente que será noticia en los próximos días. Gossen explicó que la contaminación “no es solo producto del agua de la lluvia, sino producto de la explosión en la refinería de YPF”. En medio del desastre, Unidos y Organizados llegó a la ciudad. Lo hizo tarde y solo después de la desafortunada recorrida de la Presidenta, quien apareció en Tolosa por un pedido especial de su propia madre. El conglomerado de militantes, principalmente La Cámpora, se adueñó, no solo discursivamente sino en los hechos y de forma patoteril, de la solidaridad de un pueblo.

¡Llegó la hinchada!

En la ley de la selva, el más fuerte es el que tiene derecho a todo. Así se lo hicieron sentir a los jóvenes que se habían acercado a ayudar, clasificando y ordenando los alimentos, colchones y ropas que enviaban personas de todo el país a la Facultad de Periodismo de la Universidad Nacional de La Plata.

Andrés “Cuervo” Larroque

Evangelina Pérez era una de esas jóvenes a la que le intentó obligar a ponerse una pechera de la agrupación liderada por el diputado nacional, Andrés “Cuervo” Larroque. Se negó y no pudo asistir a los damnificados. No son pocos los vecinos que aseguran que la llegada de La Cámpora revolucionó el lugar. Pero no para bien. Atrás había quedado la promesa de incursionar en nuevos terrenos de la política. Mayra Mendoza, otra de las diputadas preferidas de Cristina, daba las órdenes junto con su expareja, José Ottavis. Pero la voz más fuerte la alzaba quien sería su actual pareja, el “Cuervo”, quien estaba molesto por algunas discusiones con vecinos y el mal trance que le habían hecho pasar en Tolosa los colindantes a su “Reina de Corazones”.


Más tarde se la agarraría con el conductor del noticiero del mediodía de la Televisión Pública, Juan Miceli, a quien lo amenazaría públicamente para dejarle en claro que el canal de la diversidad cultural era el del Partido. La promesa de verse las caras, el mes que viene, el año que viene o en 20 años más, sonó al exvocero de Fernando De La Rúa, Juan Pablo Baylac cuando desafió a una mujer, en medio del corralito financiero de fines del 2001, a reencontrarse un tiempo más tarde con el conflicto resuelto. La promesa nunca se cumplió y el helicóptero se llevó a Baylac y a su presidente, al ostracismo infinito.

Pero La Cámpora no llegó en silencio. Denuncias de robo de mercadería. Sellos en las ropas y colchones con logos característicos para que las zapatillas de Carlos Ruckauf fueran tan solo un cuento de niños. No solo eso. La denuncia más grave la enviaron, en forma desesperada, docentes de La Plata, quienes le dijeron a este periodista, impotentes, que “los de la Cámpora irrumpen en las escuelas, amparados en un supuesto convenio de Nación con provincia, quedándose a dormir en los sitios que deberían ser para los evacuados”.


“La gente confía en La Cámpora”, le espetó “el Cuervo” al periodista Juan Miceli, quien aguantaba “los trapos” ante la dura mirada de su ¿compañera? Agustina Díaz. Una colaboradora que prefirió el anonimato le relató a quien escribe estas líneas en directo desde la calle 7 y 523 que “La Cámpora está seleccionando las donaciones, no se la causa, y se adjudican las donaciones como si fueran de ellos”. Reafirmó la denuncia de Evangelina Pérez: “En la facultad de Periodismo echaron a todos los que estaban ayudando si no se ponían la pechera de La Cámpora. Y finalizó: “Investigá el número real de muertos”.

51 por Scioli. ¿51?

“Parece que la cifra se duplica, en Berisso están esperando a los bomberos, hay cadáveres a montones esperando sacarlos luego que desagoten allá”, dice la fuente presencial de los hechos. El periodista Juan Gossen también se preguntó cómo era posible que, en el listado oficial de 51 víctimas fatales, no hubiese menores.

El cura villero, Daniel Quintar, relató que, tan solo en Villa Elvira y Villa el Progreso, había visto 50 muertos. “Están escondiendo los números”, indicó. Informó que “La Policía científica sacó cadáveres del arroyo Maldonado, pero como son indocumentados, no los quieren anunciar”. Scioli negó la veracidad de tal información.


En los diarios locales se habló de “morgues colapsadas” y el juez Luis Arias, a través de un relevamiento que hicieron por su cuenta, encontró ocho cadáveres que no estaban en el listado de los 51 del gobernador. Sólo en La Plata existen 130 asentamientos, su población aumento exponencialmente en los últimos años. “No todo pasó en Tolosa y hay barrios en los que la ayuda aún no llegó”, declaró Gossen en Ahora es Nuestra la Ciudad. Ejemplificó en el barrio de San Lorenzo y Villa Elvira.

En síntesis, utilización mercenaria de la ayuda social, redistribución de fondos sin control, corrupción, funcionarios que “solo estuvieron para las fotos”, como dijo Gossen, y un número de víctimas fatales que, desde el gobierno, están intentando de ocultar, son solo algunas de las apostillas de una crónica que intentará finalizar la Presidenta con severos anuncios contra la Justicia o a favor de la llamada “democratización” de la misma, en las próximas horas.

Solo en el barrio de Altos de San Lorenzo, la agrupación oficialista de La Cámpora, apareció un día después de la tragedia, pero para disputarle los recursos a la administración municipal.


La pelea se enmarca en los dichos que la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner, quien le habría expresado al intendente Pablo Bruera: “Da la cara, para eso estás”. El intendente Diamante de los Simpons, decía estar donde no estaba. Bruera colgó en su cuenta Twitter una foto ayudando a los vecinos cuando estaba de vacaciones en Río de Janeiro, Brasil. Hace instantes, en vez de optar por el silencio, hizo lo mismo de forma asquerosa.

, días después del 22 de febrero del 2013, escribió en Página/12 que la tragedia de Once no debería contarse en los medios pues era hacerle el juego a “grupos concentrados de la comunicación”. Dijo que su gobierno no era responsable en lo más mínimo. ¿Pensará lo mismo de lo que sucedió en su ciudad? Mientras tanto, utilizaba la universidad pública como lugar de encuentro del Partido como si estuviésemos en la Italia de los años cuarenta, en la que Benito pegaba un grito y todos obedecían.


Luis Gasulla

NOTA: Las imágenes y negritas no todas corresponden a la nota original.

DUELO NACIONAL



¿Qué significa estar en duelo nacional? El Gobierno decretó tres días de duelo nacional por los desastres causados por el temporal. Ahora bien, durante esos tres días hubo un torneo de tenis internacional, un festival de rock, se jugaron los partidos de fútbol de la AFA, los cines, teatros y museos funcionaron normalmente. O sea, que mientras cientos de argentinos lloraban, miles de argentinos se divertían. ¿Duelo nacional es solo poner la bandera a media asta?

Raúl Rossi



Duelo nacional

El duelo o luto nacional es un día o grupo de días dedicados a tareas de duelo, memoria o reflexión por una muerte de trascendencia para todo el país o el aniversario de la misma. Este duelo suele estar decretado por el gobierno del país en cuestión, y es respetado por la mayoría de la población.

Puede ser en recordatorio de la muerte de una persona de declarada importancia, ya sea nacional o extranjera,  o en recordatorio de alguna clase de catástrofe en la cual haya habido un gran número de muertes. El duelo puede tener lugar inmediatamente después de la muerte en cuestión, o en un aniversario de la misma. Un duelo nacional puede ser un día laborable o no laborable, dependiendo de la importancia del motivo. La motivación de los días dedicados al duelo varía notablemente entre países. Normalmente en la mayoría de los países, se coloca un listón negro en cada oficial de Gobierno, incluyendo portales en Internet. También la bandera nacional se pone a media asta.

COMUNICADO DE PRENSA

La Presidenta de la Nación, doctora Cristina Fernández de Kirchner, mediante el decreto N° 341/13, dispuso a partir de hoy tres días de duelo nacional por las víctimas fatales del temporal de lluvia que afectó ayer a los habitantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, del conurbano bonaerense y especialmente de la Ciudad de La Plata.

DESASTRES NATURALES Y DESASTRES HUMANOS


Queridos amigos:

El  agua es vida. Por eso desde tiempos inmemoriales los seres humanos se han instalado a la vera de las costas de los mares, ríos, lagunas y de cualquier otra clase de espejo de agua.

Pero el agua también mata. Lo saben los marinos que se pierden en ella, los que viven en terrenos inundables, los que han sido arrasados por tsunamis.

Convivir con el agua es ineludible. Las tormentas, lluvias y crecidas son inmanejables y generan desastres llamados naturales. Pero el hombre está dotado de una inteligencia que le permite actuar sobre el medio ambiente para protegerse  y sobrevivir a la furia ciega de los elementos aunque, a veces, lo que ciega es la ambición o la desaprensión y entonces se producen desastres humanos que se suman a los naturales con resultados catastróficos. Y  eso fue lo que vivimos en la semana que pasó.


Primero fue, una vez más, la inundación en la Ciudad Autónoma  de Buenos Aires. Pero esta vez, además de los consabidos daños materiales, se sumó el dolor de la pérdida de seis vidas humanas. El Jefe de Gobierno de la ciudad estaba de vacaciones en Brasil. Eso no es pecado y Mauricio Macri  no lo ocultó y regresó de apuro apenas se enteró de la gravedad de los sucesos, pero fue el detonante para que el gobierno nacional y sus voceros habituales lanzaron una serie de ataques personales despiadados antes de hacer el menor esfuerzo por ayudar ante la catástrofe. Fue simplemente repugnante escuchar a Julio de VidoD’Elia y muchos otros funcionarios hablar de vagancia, desidia y tantos otros adjetivos a los que ellos mismos se han hecho merecedores con frecuencia. Macri se defendió alegando que las obras necesarias para evitar las inundaciones requieren fondos que no posee y que el gobierno nacional se niega a darle los avales para que pueda conseguir la financiación necesaria de organismos internacionales. Esta acusación es muy grave  y no ha sido refutada. Si para causar un daño político se afecta a una comunidad hasta llevarla al desastre ambiental  se está yendo mucho más allá de lo que puede aceptarse como un recurso político para caer en una acción delictual que constituye un verdadero desastre humano.


Pero la tormenta siguió su curso y  cuando aún no se habían acallado  las voces críticas ni reparado los daños, la lluvia alcanzó a la ciudad de La Plata con toda su furia. En este caso las consecuencias fueron aún peores. Al presente se llevan contabilizados 51 muertos y hay fundadas sospechas de que puede haber más víctimas[1]. Los daños materiales calculados superan los 4000 millones de pesos y hay todavía miles de evacuados. El Intendente Pablo Bruera también estaba de vacaciones en Brasil pero en  su cuenta de la red social Twitter apareció como si estuviera repartiendo ayuda a los damnificados en una acción engañosa y deplorable. Si bien el funcionario atribuyó el engaño a su equipo de comunicaciones, la cuenta de Twitter  es absolutamente personal y requiere una clave para ser operada por lo que, sea quien sea el que emitió la información falsa, no exime al señor Bruera de su responsabilidad y el hecho constituye por sí solo una falta de gravedad institucional.


Las voces del oficialismo cambiaron súbitamente el tono y la argumentación cuando la catástrofe alcanzó a un intendente y a una provincia de su mismo signo político. La tormenta pasó de ser un fenómeno meteorológico mal atendido  a ser un fenómeno sorpresivo y sin precedentes. Ministros y funcionarios se desplazaron hasta La Plata, incluyendo a la señora presidente y las promesas de ayuda brotaron generosas. Pudo allí observarse cómo personas que no estaban preparadas ni fueron llevadas  para aplaudir, le  mostraron a la señora Cristina Fernández su disgusto y ella se mostró con poca capacidad de respuesta. También fueron maltratados el Gobernador Scioli y la Ministra y precandidata a diputada provincial Alicia Kirchner. Quizás estos hechos les permitan entender la diferencia entre los sentimientos de las masas llevadas a los actos políticos o seducidas por los espectáculos artísticos gratuitos y los de la gente que sufre día a día las desgracias cotidianas de una mala administración. Si las reacciones espontáneas les sorprendieron es porque,  evidentemente, estos dirigentes viven muy alejados de la realidad.


Hay fuertes indicios de que en La Plata hay también obras pendientes de realización que influyeron en la gravedad de las inundaciones e incluso un señalamiento de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires  de un potencial riesgo a la infraestructura de la ciudad de La Plata enunciado al conceder un amparo a una organización ambientalista. Estos aspectos forman parte de la responsabilidad humana y deben ser cuidadosamente analizados a la hora de evaluar las responsabilidades emergentes de la catástrofe acaecida que incluyó hasta el incendio de una de las principales refinerías del país.

La  última de las cuestiones que están más vinculadas al desastre  humano  que al natural es la referida a la fase de ayuda y apoyo a las víctimas y damnificados. Según el Decreto 1697/2004, existe en la Argentina una  Dirección Nacional de Protección Civil, integrante del Sistema Federal de Emergencias dependiente del Ministerio del Interior, cuya responsabilidad  es   “implementar las acciones tendientes a preservar la vida, los bienes y el hábitat de la población ante desastres de origen natural o antrópico, coordinando el empleo de los recursos humanos y materiales del Estado Nacional en las etapas de mitigación, respuesta y reconstrucción”.


La acción orgánica de esta Dirección que cuenta con su presupuesto y sus medios humanos y materiales fue reemplazada en la práctica por la acción espontánea de organizaciones civiles y por la acción personal del Secretario de Seguridad y la Ministra Alicia Kirchner, funcionarios  que actuaron conduciendo las acciones del Estado en una suerte de competencia por mostrarse en actividad antes que en una maniobra coherente y coordinada. El extremo de la actitud de aprovechamiento político de la desgracia fue el mostrado por la agrupación “La Cámpora” que participó en la entrega de material donado, con pecheras que identificaban su pertenencia. Esta actitud fue objeto de una pregunta de un periodista de la TV Pública al referente de esa agrupación, diputado Andrés Larroque, quien se molestó mucho y lo  trató con el tono de un empleador que es cuestionado por su empleado, terminando el diálogo con la frase “te espero hoy acá cuando termine el noticiero” en una agresiva invitación a concurrir a La Plata. Esto forma parte de la miseria humana que es mucho más lamentable que la desgracia emanada de la naturaleza. En la misma línea puede encuadrarse el retaceo a la participación de las Fuerzas Armadas que son quienes poseen la mayor masa crítica   de personal disciplinado, organizado y dotado de recursos logísticos (aún a pesar de las carencias presupuestarias actuales) y que la ideología predominante evita poner en juego por el rencor del oficialismo hacia el sector militar y el temor de que verlos en acción los haría agradables a los ojos del pueblo. Mezquindad pura en su  estado más intenso.

Consideramos que la gravedad de los hechos acaecidos requieren la implementación urgente de tres medidas inmediatas: 1) Investigar a nivel judicial si hubo negligencia tanto por parte de las autoridades de La Plata  para ejecutar obras presupuestadas como del gobierno nacional para avalar los préstamos que permitirían realizar las obras que requiere la ciudad de Buenos Aires a fin de terminar con los precedentes de impunidad ante hechos de tamaña gravedad;  2) Suspender en forma preventiva todas las construcciones y obras en ambas jurisdicciones que puedan contribuir a agravar el riesgo de  emergencia hídrica hasta que sean  avaladas por estudios ambientales;  3) Exigir en un plazo perentorio de tres meses a todas las jurisdicciones del país la presentación de sus planes de emergencia ante catástrofes ambientales y al Ministerio de Defensa que requiera de  las Fuerzas Armadas los planes de contingencia  ante inundaciones, terremotos, grandes derrames  de combustible, grandes incendios forestales y demás desastres ambientales, con la valorización de los elementos necesarios para su ejecución.


Aunque la mayoría de los ciudadanos coincidiría con la implementación de estas y/u otras medidas de similar tenor, las prioridades del gobierno pasan evidentemente por otra parte ya que lo que se presentará la semana próxima para su discusión y debate es el plan para “democratizar la justicia”, eufemismo que encierra el último y más elaborado intento por terminar con los nichos de independencia de ese poder republicano. La buena noticia es que la oposición en pleno no asistirá a tamaña convocatoria lo que demuestra que el gobierno ya no puede engañar ni enredar a otros sectores políticos y que tendrá que asumir en soledad la responsabilidad de sus  actos. La mala noticia es que esto no parece arredrarlo y que apoyado en su mayoría circunstancial arremeterá contra todo lo que crea que se opone a su voraz apetito de poder y control, sin que haya desastre que lo detenga.

En medio de estos graves problemas que se suman a una crisis económica cada vez más difícil de ocultar, un exabrupto que escapó involuntariamente al aire de boca del presidente del Uruguay se transformó en una cuestión de Estado. El señor Mujica se refirió a la presidente Cristina Fernández como “vieja” y “terca”  y al difunto Néstor Kirchner como “el tuerto”. Aunque no fue dicho en forma oficial, tampoco el presidente Mujica se encontraba en un ámbito privado por lo que lo suyo fue grosero, irrespetuoso y poco prudente. José Mujica es un ex guerrillero  Tupamaro cuya investidura presidencial lo obliga a lidiar con la economía de  mercado, las empresas capitalistas  y los frenos republicanos, de modo que su manera de expresar sus resabios revolucionarios es a través del desprecio a las formas y a los usos protocolares lo que suele ser muy festejado, pero esta vez, su estilo ha creado un malestar diplomático. Esto demuestra lo difícil que es aspirar a una sólida y seria unión sudamericana con tan singulares protagonistas y es también un nuevo mensaje  para la señora presidente argentina. En una semana pudo comprobar que mucha gente no la quiere en su propio país y que el pensamiento íntimo de algún o algunos mandatarios de la región, demuestra el disgusto que sus actitudes provocan. Quizás esto sirva para indicarle la necesidad de un cambio en sus actitudes personales que suelen pecar de soberbia y agresividad.

Esas mismas actitudes y la evidente politización de que se hace objeto a la causa Malvinas, motivaron que los veteranos de la Provincia de Chubut no concurrieran al acto del 2 de Abril, celebrado en Puerto Madryn, con la presidente como única oradora.  No podemos dejar de mencionar que hay muchos héroes de esa contienda que cumplen prisión, acusados de variadas causas, y que se continua hablando solo de conmemorar a veteranos y caídos en un día en que también debería incluirse la alegría y  el festejo por la victoria militar, que por más de 70 días nos devolviera la posesión de lo que es nuestro por historia y por derecho.

Entre tantos desastres naturales y desastres humanos nos despedimos con el consuelo de la solidaridad desinteresada que nos hizo llegar el Papa Francisco y con la esperanza de que ejemplos como el suyo sirvan de luz para iluminar nuestro difícil camino y nuestro oscuro presente.

Un abrazo para todos.

Juan  Carlos Neves, Presidente de Nueva Unión Ciudadana.
Twitter   @NevesJuanCarlos



[1] El magistrado Luis Federico Arias, y el defensor de menores de la capital bonaerense, Julián Axat, alertaron que hallaron un cuerpo en la morgue y siete en el hospital de Gonnet, cuyos nombres no están en el listado de víctimas

Si bien el gobierno de Daniel Scioli fijó la última cifra de fallecidos en 51, tanto Arias como Axat aseguran que hay más víctimas de las declaradas por el ejecutivo.

Sin embargo, el defensor de menores aclaró que “esto no se trata de una conspiración; más bien muestra impericias burocráticas al cruzar los datos entre la morgue y los hospitales. Son crasos errores que exponen al gobernador”.

Algunas noticias hablan que los fallecidos ya serían más de 350 personas: http://blogs.laverdad.es/noticiasya/2013/04/07/inundaciones-la-plata-argentina/#.UWIbqfAuaTe.facebook


domingo, 7 de abril de 2013

MANCHALÁ BORRADO DE LA MEMORIA DEMOCRÁTICA


Se recomienda, especialmente, ver este video en el que el periodistaAndrés  Suriani, dentro del Comando de la V°  Brigada de Montaña “Manuel Belgrano”, con asiento en Salta, increpa a los  gritos por la presencia del General Emilio Jorge Luis Rodríguez para que explique el porqué de la demolición parcial del monumento al Combate de Manchalá. Dicho general no tuvo la valentía, entereza y autoridad suficiente para dar la cara.

Emilio Jorge Luis Rodríguez

Los traidores, los que siempre han favorecido las fuerzas extranjeras que atacaron a la Nación Argentina desde Cuba, desde la ex-URSS, hoy han dado un nuevo paso frente al abismo, han destruido el Monumento que rememoraba la defensa de suelo Patrio por sus ciudadanos.

Han destruido el monumento al Combate de Manchalá.

Sumado al hecho que homenajean héroes enemigos de la Argentina  como Rodolfo Walsh, Ernesto Guevara, Mario Santucho, etc. Sólo resta preguntarnos qué hacemos los argentinos de bien que no los fusilamos como manda la Constitución.

El ministro de Defensa de la Nación, Arturo Puricelli, ordenó la demolición parcial del monumento histórico que conmemoraba la gesta heroica de los "Bravos de Manchalá".