jueves, 6 de junio de 2013

CARTA ABIERTA DE UN PRESO POLÍTICO AL Dr. NELSON CASTRO

El martes 28 de mayo de 2013, integrantes de nuestra asociación efectuaron su primera visita a los Soldados de la Patria detenidos como Presos Políticos, en el Completo Penitenciario Federal I sito en la localidad de Ezeiza. El contraste con otros penales es evidente, en este penal los internos están alojados en las instalaciones del hospital, con celdas ubicadas en dos plantas y no disponen de un salón común para comer o recibir visitas. Todo se desarrolla dentro de las celdas. El lugar de uso común es el pasillo donde se encuentran las celdas, no se dispone de mesas y sillas.


En oportunidad de nuestra visita, se nos acercó el señor Coronel (R) Jorge Tocallino y nos pidió el favor de hacerle llegar el periodista Dr. Nelson Castro, una carta abierta y con copia a otros destacados periodistas para su difusión. La misiva, por razones de salud, debió ser enviada por correo argentino el día de ayer y hoy procedemos a darla a conocer en nuestro blog y a través de otras organizaciones amigas.

Al día siguiente de nuestra visita, el director del Servicio Penitenciario Federal, Víctor Hortel, dispuso y condujo una operación de traslado en forma  apresurada de 18 Presos Políticos al Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz, quienes fueron remplazados por 14 ancianos soldados Presos Políticos provenientes de este último penal. Se dice que esos desplazamientos se deben al efecto Videla y los errores cometidos, durante la deficiente atención sanitaria de su descompostura previa al fallecimiento. Si bien la infraestructura del hospital del penal de Ezeiza, parece buena, al igual que su equipamiento… el nosocomio no posee una planta médica apropiada a las complejas enfermedades que sufren los ancianos soldados presos políticos.

“Las condiciones en las que actualmente se recluye al anciano en prisión hacen que prevalezca una percepción de soledad, debido a las diferencias de intereses con los demás integrantes de su comunidad carcelaria, con los consecuentes conflictos sociales que derivan de ello. Esto hará que esta persona experimente cambios orgánicos, modificaciones graduales de su aspecto y empobrecimiento progresivo de las capacidades, tanto de las destrezas como del intelecto”.



“La situación de los detenidos añosos es más complicada, dado que está ampliamente demostrada la probabilidad de enfermedades o factores de riesgo determinantes de alta morbi-mortalidad por encima de los 45-50 años, que sumados al aislamiento y la lejanía de sus afectos ensombrecen el panorama de esta población.” [1]

Sinceramente.

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre


          Ezeiza, 29 de Mayo de 2013


Sr. Periodista
Dr. Don Nelson Castro
Presente

Con conocimiento a:
Sr. Marcelo Longobardi
Sr. Jorge Lanata
Sr. José Ricardo “Pepe” Eliachiev
Sr. Joaquín Morales Sola
Pablo Rossi

De mi mayor consideración:
Si no me equivoco Ud. Fue el único periodista que buscó y encontró la verdad sobre la muerte del Gral. Videla, y la publicó (Perfil del 26 de marzo 2013).

Ello lo convierte en el adalid de la defensa de la libertad de expresión y también en valiente profesional. Todo ello a pesar de lo que Ud. Piensa sobre el difunto General, dado que es su derecho que representa lo sostenido sobre Ud., en el párrafo anterior.

En principio , como militar que soy, agrego que al general Videla Dios le dio la oportunidad de morir con Honor, pues el martes anterior a su fallecimiento reiteró sus responsabilidades respecto a la defensa de sus subalternos, cuestión ésta imprescindible para morir como un Soldado, fundamento lo expresado en el artículo 514, del código de justicia militar, que expresa: “Cuando se haya cometido un delito por la ejecución de una orden de servicio, el superior que la hubiere dado, será el único responsable , solo será considerado cómplice el inferior, cuando este se hubiera excedido en el cumplimiento de dicha orden.”

La Familia del General Videla ha demostrado piedad al no denunciar penalmente al Servicio Penitenciario Federal.

Ahora bien, la muerte de un Soldado ha sido noticia y no lo es lo que sucede en los juicios militares, donde no se han respetado principios fundamentales del derecho universal ni los mandatos constitucionales, en su origen para realizarlos.

Así mismo durante los juicios se advierten contradicciones evidentes de testigos. Indudable preparación previa para el relato. 

Desatención de los jueces ante ampliaciones indagatorias y o manifestaciones finales. Pruebas fehacientes presentadas por imputados no tenidas en cuenta. Pruebas no fehacientes de testigos. No se tiene en cuenta ni circunstancias, ni la doctrina militar. Tampoco la responsabilidad funcional. No se tienen en cuenta los alegatos defensivos referidos a aspectos jurídicos, constitucionales, al orden militar y o a las pruebas fehacientes que requieren las causas penales. Se observa iracundia, ferocidad, y crueldad en las manifestaciones fiscales y o de las querellas.

Influencia a través de presencias del PEN durante los veredictos. 

Veredictos preparados dé antemano dado el volumen y la relación tiempo para hacerlo y las palabras finales de los imputados.

Por último la influencia de La Cámpora con su presencia forzada durante veredictos y o sentencias.

Todo ello mi muy respetado periodista, debería también ser noticia, en aras de los Derechos Humanos, de aquellos que respondieron al Orden Militar en defensa de nuestra Patria.

Su notable inteligencia y honestidad profesional seguramente sobre la base de lo hecho, abrirá una investigación. Así lo espero.
Sin otro particular, saludo a Ud. Atentamente.

Jorge Toccalino
Cnel. (R)
Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza. HPE1 Planta Alta. Ala Sur
Ezeiza - Provincia de Buenos Aires





[1] Los dos últimos párrafos han sido extraídos del documento emitido por la Asociación de Abogados por la Justicia y Concordia, titulado “COMO SE MATA A LOS PRESOS POLÍTICOS EN LA ARGENTINA HOY (2013)”.