jueves, 6 de junio de 2013

EL EJEMPLO DE TERMOPILAS Y LA ORACIÓN FÚNEBRE DE PERICLES

Los escritores antiguos como los modernos han recurrido la batalla de las Termopilas como un ejemplo del poder que puede ejercer sobre un ejército el patriotismo y la defensa de su propio terreno por parte  de un pequeño grupo de combatientes. Asimismo, el comportamiento de los defensores se ha utilizado como ejemplo de las ventajas del entrenamiento, el equipamiento y el uso del terreno como multiplicadores  de la fuerza de un ejército, y se ha convertido en un símbolo de la valentía frente a la adversidad insuperable.


El Combate de Manchalá fue un enfrentamiento armado entre la organización terrorista Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y del Ejército Argentino, acaecido durante el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón, con fecha 28 de mayo de 1975. Allí los Bravos de Manchalá detuvieron y pusieron en fuga a un enemigo netamente superior en fuerzas.

En declaraciones posteriores de uno de sus cabecillas alias “Capitán Armando”, para esa acción guerrillera,  el ERP disponía de:

117 hombres uniformados y 50 hombres de civil para las operaciones de apoyo. Estos habrían de encontrar a unos 30 o 35 hombres para la defensa del Comando, puesto que las 2 secciones de comunicaciones estaban a lo largo de la ruta 301 y la Sección de Ingenieros 5 en tareas de acción cívica.

Los terroristass avanzaron por la ruta de tierra 99. Allí se toparon con 12 soldados y dos suboficiales que pintaban la Escuela de Manchalá.

Ante la reacción rápida y valiente de los Bravos de Manchalá, los terroristas que viajaban en los vehículos de transporte de la columna, en desbande abandonaronn los mismos introduciéndose en los cañaverales, dejando variado material: armamentos, munición, equipos varios, documentación conteniendo un plan de ataque al Puesto de Comando Táctico y una maqueta de éste último. Sufriendo una derrota sin atenuantes.


El 28 de mayo de 1975, el Batallón de Ingenieros 5 se hizo acreedor a la medalla de Campaña de la Nación Argentina en virtud a su destacada actuación en la "Operación Independencia" y en el Combate de Manchalá en San Miguel de Tucumán. El 15 de diciembre de 1993 se le impone nombre histórico pasando a denominarse Compañía de Ingenieros 5 "Combate de Manchalá". Y por resolución BPE 4692 de 20 nov 1997, se le impone el nombre histórico de "Gral. Div. Enrique Mosconi". El ahora controvertido monumento –ya demolido- fue construido durante el gobierno democrático de Raúl Alfonsín.

Se llegó hasta la paranoia que familiares de desaparecidos solicitaran que se buscara sus restos bajo los cimientos del monumento del Combate de Manchalá. Respecto al destino de los desaparecidos, el recientemente fallecido general Videla, manifestó:

“Pido perdón a las víctimas de las acciones que obligadamente he ordenado. Pido también perdón a los inocentes y a las generaciones posteriores a la mía, que aun sin ser responsables por los acontecimientos de la reciente historia argentina continúan siendo castigadas con la cruel ignorancia de no saber el destino de sus seres queridos”. El general claramente nos está diciendo que esos restos no aparecerán y pide perdón por su responsabilidad en los hechos.

Tanto dolor ha dejado la Guerra Revolucionaria, que el mismo no desaparecerá por la demolición de un monumento, que había sido erigido justamente, ninguna acción indigna por medio de las fuerzas que legalmente defendían a la Patria y su democracia; lo único indigno era el recuerdo de la cobarde huida de los terroristas del ERP ante fuerzas inferiores, a las que no pudieron atacar a traición como era su costumbre.

Como nuestro amigo el profesor Mauricio Ortín homenajea a los Bravos de Manchalá a través del discurso fúnebre de Pericles a los caídos en batalla y sabedores que el legado de Grecia ha tenido una gran influencia en toda la cultura occidental. Todo lo Griego es de gran interés histórico, antropológico, y arqueológico. La cultura helénica es uno de los grandes pilares de nuestra civilización; hemos querido sumarnos con este pequeño aporte que demuestra la valentía de un puñado de patriotas que se enfrentaron y derrotaron a una fuerza enemiga muy superior y lo pusieron en fuga. Una vez más el patriotismo, la moral alta y la convicción de sus valores derrotaron a los mensajeros del terror y la violencia.

Y para terminar con tanta controversia recomendamos que la Nación construya un monumento a la Concordia de los argentinos, donde reposen los restos y recuerdos de todos los caídos y las víctimas de la lucha fratricida que nos ensangrentó. Que exista un solo lugar de reflexión y  memoria objetiva y justa de  nuestros errores del pasado. Basta de discriminaciones, la ley debe ser igual para todos.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre
¡GRACIAS POR EL COMBATE!

Por Mauricio Ortín

Los griegos guardaban un particular respeto por los que iban a la guerra. En medio del fragor de la batalla eran capaces de sofrenar los ánimos y realizar una tregua con el enemigo para recoger y honrar a sus muertos. Mucho de los bien ganados laureles helénicos, quizás, tengan sus orígenes en esta piadosa y solemne tradición.

Del gran Pericles, a través de Tucídides, nos llegó la célebre y magnífica pieza oratoria que es el discurso fúnebre a los caídos en batalla. Allí, por primera vez en la historia, un jefe político honra a aquellos que murieron peleando, más que por la patria, un rey o un dios, por el sistema de vida que se habían dado a sí mismos los atenienses: la democracia.

Han pasado ya 2500 años de ese episodio y, no obstante ello, el discurso tanto como el solemne acto de rendir honores a los bravos que combatieron defendiendo la libertad sigue y seguirá vigente para los hombres libres o para los que merecen serlo. De allí que repugne tanto al deber ser la ignominiosa resolución N° 037/12 del Concejo Deliberante de la ciudad de Salta que, frente a una digna pero insuficiente cantidad de votos opositores, fuera aprobada por la mayoría abrumadora de los oficialistas y sus aliados el 14 de marzo de 2012. En dicho instrumento público, se dispone la infame solicitud dirigida al gobierno nacional que requiere la destrucción del mojón que recordaba el coraje de aquellos jóvenes salteños que, al haber sido atacados por sorpresa y con evidente inferioridad numérica, lograron una enorme victoria para la democracia. Solicitud que cumplió con su infame cometido demolicionista y que obra como documento oficial hasta tanto no sea derogada por otra resolución. Solicitud que, en sus considerandos, llama genocidas a quienes debería honrar. Solicitud que envilece no sólo a los que la votaron sino también a los que nada hacen para que cese el ultraje que instituye. Llegará seguramente el día en que otros mejores ediles, intendentes y gobernadores, en un acto de justicia universal, deroguen la vergonzosa resolución que nos degrada como pueblo.

Junta Promotora “Memoria héroes de Manchalá”
Hasta tanto ello no suceda las instituciones gubernamentales de la provincia serán indignas y merecedoras de repulsa cívica. En función de ello, resulta imperioso que los candidatos en las próximas elecciones nacionales y provinciales de octubre se pronuncien, con meridiana claridad, acerca de si promoverán o no la derogación de la infame Resolución N°037/12 del Concejo Deliberante. Por otro lado, es tarea de los historiadores comprometidos con la verdad el investigar y contar con rigor científico lo sucedido en “El combate de Manchalá”. Es de una irresponsabilidad extravagante el que, en una ciudad con dos universidades en las que dictan las carreras de Doctorado, Licenciatura y Profesorado en Historia, políticos que fueron elegidos para otra cosa, por pánfila ignorancia o servilismo K, procuren, entre otras cosas, falsearnos la historia, tirar monumentos, cambiar nombres de calles y/ o injuriar a aquellos a los que deben respeto y agradecimiento.

No son pocos los que piensan que sobreactúan los que nos proponemos a desagraviar a los soldados salteños de Manchalá por la infame resolución y la destrucción del monumento. Entienden que cosas más importantes hay en las que gastar tiempo, energía y saliva. Sin pompa pero con el aval del ilustre Pericles, les decimos que no pensamos lo mismo los que estamos del otro lado. Por eso mismo, a mis amigos Rubén Segura, “Tolo” Pardal y a todos los que gallardamente pelearon por nosotros en Manchalá, humilde pero sentidamente, les decimos: Atenienses salteños, ¡Gracias por el combate!


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.