viernes, 27 de febrero de 2015

EL KIRCHNERISMO: NI DERECHO, NI HUMANO


Un funcionario del gobierno asegura desde una radio aparentemente seria, que el Servicio Penitenciario Federal posee hospitales modelos. Los periodistas asienten y felicitan la mentira.


Pablo tiene cáncer, lo deben operar de vesícula en breve y la presión lo tiene a maltraer. Pablo es piel y huesos... está pálido y camina con dificultad. Ya no ríe ni siquiera por complacer. Pablo está hace años internado en el hospital del Servicio Penitenciario que el funcionario miente modelo. Pablo es anciano, y en el hospital del servicio penitenciario federal hace dos días que no tienen agua, y han pasado un día entero sin luz. Afuera, el estertor del verano trae casi cuarenta grados de agobio. Los presos en mejores condiciones pasean por los pasillos con baldes pesados, van en procesión, hacia una canilla lejana. Cargan el balde y repartan agua puerta a puerta para los baños de las celdas de los que casi no se pueden mover.

La presidenta Cristina Fernández viuda de Kirchner, se enfunda en oropeles, se rodea de aduladores y repite la cantinela frente a los que aplauden siempre porque siempre ganan.
Habla con orgullo de democracia, de libertad, de justicia y de derechos humanos… todos escuchan y felicitan la mentira.


Pablo lleva más de diez años preso. Ha pasado largamente los setenta años. Tiene una madre de casi cien años, ciega. De joven le tocó ser oficial de Marina en tiempos en que el terrorismo asolaba el país. En los tiempos en que los papás del Dr. Wado de Pedro, hoy nombrado por enésima vez funcionario, ponían bombas, asesinaban por la espalda o se adiestraban militarmente en Cuba para masacrar argentinos. Para Pablo no hay leyes, no hay justicia, no hay derechos… Políticos, jueces, periodistas y pueblo, confabulados para que miles de ancianos Pablo mueran hacinados en cárceles de mala muerte.

Hace tiempo que descreo en palabras como democracia, justicia, derechos, Instituciones, Iglesia compungida, o leyes…


Pues mis ojos han visto a miles de Pablo confinados a las mazmorras de la venganza, con sus derechos negados, con la justicia negada, con las Instituciones ausentes y con la Iglesia encogida de hombros y de hombres.
Miles de Pablo, enfermos, ancianos… durmiendo entre insectos y baños infectos, sin agua, sin luz.

Cuando los que mandan gritan democracia… yo cierro los ojos y recuerdo a los Pablo… y sé que la democracia en Argentina es una mentira que cuesta vida… es una mentira que paga con muerte.

Horacio R. Palma
Escribidor contumaz...